Con el aumento de temperaturas es frecuente que aparezcan los problemas para dormir. Tanto para conciliar el sueño como para mantenerlo. Y es que ciertamente los termómetros alcanzan cifras que asustan de pensarlas… Por eso hemos recurrido a nuestro especialista Juan Antonio Pareja Grande, responsable de la Unidad del Sueño del Hospital Universitario Quirónsalud MadridEste enlace se abrirá en una ventana nueva y del Complejo Hospitalario Ruber Juan BravoEste enlace se abrirá en una ventana nueva.

Lo primero que nos ha aclarado es que el sueño se produce cuando desciende la temperatura corporal al anochecer, y que esta alcanza el nivel más bajo antes de despertar y el pico máximo por la tarde. Por tanto, un buen recurso para conseguir ese descenso podría ser una ducha o un baño templados. También nos ha dado unas recomendaciones para dormir mejor en general.

Consejos para dormir en verano

Consejos para dormir mejor en verano

  • Mantener unos horarios regulares. Esto implica que, pese a estar de vacaciones, lo ideal es no descontrolar totalmente los tiempos de irse a la cama a y levantarse, y hacerlo más o menos a la misma hora todos los días, independientemente del tiempo que se haya dormido y lo cansado que uno se encuentre.
  • No permanecer en la cama despierto. Esto provoca que se asocie inconscientemente la cama con la vigilia. Así, se deber ir a la cama solo cuando se esté cansado, y si pasados 15 o 20 minutos el calor no nos deja dormir, es mejor dejar la cama y realizar una actividad relajante o darse una ducha tibia.
  • Utilizar la cama solo para dormir (y para las relaciones sexuales). No se debe leer, comer, trabajar, oír la radio o ver la televisión en la cama. De esta forma el cerebro asociará la cama solo con el sueño y no con otro tipo de actividades.
  • Repetir la misma rutina cada noche antes de ir a la cama. Ducharse, tomar un baño templado, leer, lavarse los dientes, relajarse etc.
  • Evitar pensar en los problemas cotidianos. La planificación del día siguiente o la resolución de problemas son actividades propias del día, no de la noche.
  • Crear un ambiente agradable en el dormitorio: colchón y almohada cómodos, temperatura agradable y ausencia de ruido y luz.
  • No mirar el reloj. Lo único que se consigue es ponerse más nervioso y empeorar la situación.
  • Terminar de cenar al menos 2 o 3 horas antes de la hora de acostarse. También conviene no beber en exceso para evitar que por la noche nos despierte la necesidad de orinar.
  • Hacer ejercicio regularmente también en vacaciones, pero por la mañana o por la tarde temprano. Hay que evitar el ejercicio físico desde 3 horas antes de acostarse, precisamente para no aumentar la temperatura corporal.
  • Evitar el tabaco, la cafeína o el alcohol horas antes de ir a la cama. Esto es especialmente importante en vacaciones, que con frecuencia se descuidan estos malos hábitos.
  • Si se padece insomnio, no hacer siestas.

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