Aunque todos deberíamos cuidar la voz, simplemente por ser nuestro principal medio de comunicación, está claro que aquellas personas para las que supone un instrumento de trabajo lo deben hacer de manera muy especial.

La doctora Judith Wuhl de Carli, foniatra del servicio de Otorrinolaringología del Hospital Quirónsalud San JoséEste enlace se abrirá en una ventana nueva y del Hospital Universitario Quirónsalud MadridEste enlace se abrirá en una ventana nueva, nos explica que al igual que los deportistas de élite necesitan entrenamientos específicos, "hay ciertos profesionales que precisan ejercitar más la voz, como los profesores, locutores, comerciales, abogados, actores, personal de telemarketing y de atención al público y todos aquellos que, por su ocupación, se ven obligados a someter la voz a un esfuerzo".

De hecho, la especialista aconseja a todas estas personas que acudan a la consulta de un profesional que les pueda enseñar los cuidados básicos de la voz, como son calentar, estirar, elastizar e hidratar localmente las vías respiratorias y la laringe para sacar el mayor provecho a la voz con el mínimo esfuerzo.

Igualmente, nos ofrece una serie de recomendaciones para evitar o retrasar las posibles patologías vocales.

Consejos para el cuidado de la voz

  • Descanso. Después de un uso prolongado de la voz, es necesario no hablar para descansar. Lo ideal es estar callado la mitad del tiempo que se ha estado hablando y, si no es posible, al menos respetar quince minutos de silencio total.
  • No carraspear. Es un gesto muy frecuente, pero totalmente desaconsejado. En vez de eso, es mejor beber pequeños sorbos de agua y, si es totalmente necesario aclararse la garganta, toser.
  • Medicación con cautela. Hay que leer muy bien las contraindicaciones de los fármacos ya que, por ejemplo, los psicotrópicos y antihistamínicos secan las mucosas, inhibiendo su vibración, y los anticonceptivos pueden alterar la mucosa y la trama vascular de las cuerdas vocales.
  • Deporte con precaución. Conviene evitar el peso; es mejor hacer más repeticiones de un ejercicio con menos peso.
  • Calentar. Una buena manera de calentar la voz es aprovechar la ducha de la mañana para canturrear con una vocal cómoda (U) o con una pedorreta sonora.
  • Hidratación. Se recomienda beber al menos dos litros de agua al día, sobre todo cuando se abusa de la voz.
  • Evitar bebidas y alimentos mentolados o de eucaliptus.
  • Atajar el reflujo. Los problemas del tracto digestivo, como el reflujo gástrico o las digestiones lentas y pesadas, son muchas veces causa de alteraciones en la voz, y por eso es aconsejable prevenir estas complicaciones.
  • Pectina o vitamina E local. Comer una manzana con cáscara mientras se efectúa una actividad fonatoria (fonar una "m") ayuda a lubricar las cuerdas vocales.

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