Siete de la mañana y suena el despertador. El cuerpo no quiere levantarse de la cama ¿Por qué sucede este hecho? El Dr. Juan Antonio Pareja Grande, responsable de la Unidad del Sueño de Quirónsalud Madrid, nos explica por qué nos cuesta despertarnos.

¿Por qué queremos seguir durmiendo cuando suena el despertador?

Existen varias razones:

  • La denominada inercia del sueño. Algunas personas tienen una tendencia natural que predispone que el cambio del sueño a la vigilia sea lento.
  • Activación de los lóbulos frontales. En estas estructuras cerebrales se regulan la voluntad y, en parte, el juicio y razonamiento. Durante el sueño, están inactivos y cuando nos despertamos, puede tardarse en activarlos de manera que, durante unos instantes, se carece de voluntad ni razonamiento correctos, lo que lleva a tomar la decisión errónea de seguir durmiendo.
  • Regulación homeostática del sueño. Se trata de un sistema biológico que tiene como misión mantener el equilibrio, lo que en este caso implica que uno duerma lo que necesita. La homeostasis en el sueño funciona de forma similar a otras necesidades como el hambre o la sed. Esto, trasladado al sueño, hace que cuando se ha descansado lo necesario el cuerpo se despierta satisfecho e inicia rápidamente la vigilia, pero si no ha dormido lo suficiente, el sistema homeostático presiona para mantener un poco más de sueño.

¿Por qué algunas personas no ni se levantan ni tras ponerse varias alarmas?

Si una persona tiene una inercia del sueño exagerada o no consigue alertarse con estímulos enérgicos y repetidos, debe pensarse que padece un trastorno del sueño, del tipo hipersomnia (somnolencia excesiva), y debe consultar al médico.

Por qué cuesta levantarse por la mañana

¿Es bueno fraccionar el sueño al despertarse?

El sueño natural y normal culmina en el despertar con sensación de haber descansado lo suficiente y encontrarse listo y pleno de energía para afrontar el día. Fraccionar el despertar es signo de sueño insuficiente y no reparador, o de trastornos que cursan con somnolencia excesiva. Con menor frecuencia indica pereza o indolencia.

¿Qué podemos hacer para que nos cueste menos despertarnos?

Existen una serie de pautas generales a seguir:

  • Dormir lo suficiente
  • Mantener unos horarios de sueño y vigilia regulares
  • No ingerir alcohol, café ni bebidas estimulantes por la noche
  • No autoadministrarse productos sedantes ni estimulantes
  • Procurarse unas condiciones confortables, en cuanto a temperatura, humedad, colchón y almohada, en el dormitorio.

¿Qué otros consejos y recomendaciones daría?

Para poder conciliar el sueño con facilidad es recomendable no hacer deporte a partir de las 19:00 horas. Hay que tener en cuenta que el sueño sucede por la noche, coincidiendo con un ligero descenso de la temperatura corporal. Por el contrario, el deporte nocturno aumenta la temperatura corporal, lo que interfiere con la conciliación del sueño, disminuyendo el tiempo de descanso nocturno.

También es recomendable no exponerse a luz demasiado intensa por la noche, como la existente en discotecas, cines, etc., ya que puede retrasar el inicio del sueño y, con él, acortar el tiempo de descanso nocturno.

Otra recomendación son no utilizar gafas de sol por la mañana, ya que la luz natural de las primeras horas matutinas robustece los ciclos sueño-vigilia y facilita el descanso nocturno.

Por último, y si es posible, no trabajar en turnos laborales variables, que dificultan la regulación de los ciclos sueño-vigilia.

Etiquetas