Es normal que en verano los niños quieran realizar todo tipo de actividades aprovechando que están libres de colegio y de los horarios más restrictivos que durante el año les impiden dedicar su tiempo al ocio. Pero también por esa razón es conveniente estar más vigilantes con los menores, ya que a menuda esta "sensación de libertad" los lleva a la imprudencia. Para evitar que se produzcan pequeños (y no tan pequeños) accidentes veraniegos, el doctor Jordi Sapena Grau, pediatra del Centro Médico Teknon, nos ha dado unos consejos que nos ayudarán a acabar las vacaciones sin contratiempos.

Decálogo de prevención de accidentes

1. Al aire libre

Los juegos al aire libre son los más divertidos y apropiados en la época, pero también los que más accidentes provocan. Por eso es importante que sean siempre supervisados por una persona adulta.

2. Agua

Cuando se está de vacaciones, conviene beber el agua embotellada, especialmente si no se conoce la calidad de la que nos encontramos en el viaje o dudamos de su potabilidad.

Precaución con la barbacoa en verano

3. Juegos pirotécnicos

En muchas fiestas de pueblos y amigos se emplean petardos o se lanzan cohetes, que puede resultar emocionantes siempre y cuando se tomen las precauciones debidas. Deben adecuarse a la edad de los niños con el fin de evitar quemaduras, lesiones acústicas u oculares e incluso posibles amputaciones.

4. Barbacoas y fuegos

Es muy habitual cocinar al aire libre preparando los alimentos en la barbacoa, y a los niños les encanta ayudar. Pero ojo, hay que tener impedir que se acerquen demasiado. Igualmente, si se hace una hoguera (siempre en los lugares permitidos), la cautela debe ser aún mayor.

5. Electricidad y agua

Como es muy normal ir descalzo o tener la piel mojada, hay que prestar un especial cuidado a no manipular ningún enchufe, cable o aparato eléctrico sin calzarse y secarse bien.

6. Ventanas y balcones

Es necesario asegurarse de no dejar sillas u otros objetos a los que los más pequeños no se puedan subir para asomarse a las ventanas abiertas. Por improbable que parezca, sufren el riesgo de perder el equilibrio y caer.

7. Bicis, patines y demás

Patines, patinetes, monopatín, bicicletas… el verano es la época ideal para montar en todo tipo de vehículos… ¡con casco! Y tampoco está de más una protección extra para rodillas y codos.

Llevar casco en el patinete para evitar accidentes

8. Aglomeraciones

Si se acude a conciertos, fiestas o ferias en las que hay mucha gente, es imprescindible no soltar la mano a los más pequeños ya que se desorientan fácilmente. En cualquier caso, y también para los más mayores, conviene establecer un punto de encuentro en el que reunirse en caso de pérdida.

9. Número de móvil

Los niños más mayores pueden memorizar el teléfono de un adulto y a los más pequeños se les debe apuntar bien sea en una pulsera bien en la propia mano o brazo.

10. Botiquín

Es imprescindible viajar con un buen botiquín que nos asegure estar preparados para los pequeños accidentes.

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