¿Sabías que los españoles empleamos dos horas y dos minutos al día de media a mirar o interactuar con nuestro móvil? Pues sí. Y no solo eso, en 2014 se describió el primer caso de WhatsAppitis, publicado en la prestigiosa revista Lancet, caracterizado por una afección derivada del sobreuso de la articulación del pulgar y los tendones del mismo, debido al uso prolongado del teléfono móvil para contestar mensajes. Fernando Ramos Gómez, Coordinador del Servicio de Fisioterapia del Hospital Quirónsalud A Coruña, nos explica en qué consiste este problema, a qué es debido y qué hacer si se presenta.

¿Cuál es el origen de esta lesión?

Las nuevas tecnologías generan una elevada carga física, ya que su uso implica el mantenimiento de posturas estáticas, forzadas o repetitivas, lo que incrementa la tensión sobre la región alta de la espalda y la columna cervical, y origina dolor cervical y dorsal. Al emplear un dispositivo móvil o cuando se está sentado delante del ordenador, la cabeza deja de estar alineada con la espalda, lo que produce una tensión sobre la región del cuello, la columna dorsal y los hombros.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes?

El dedo que se lesiona con mayor frecuencia es el pulgar, por ser el más empleado en la redacción de mensajes, lo que exige un gesto de ‘pinza del pulgar’. En las primeras fases, el dolor aparece de forma ocasional, pero en etapas más avanzadas se convierte en constante, afectando a las actividades laborales y a la vida diaria; en ocasiones, además, viene acompañado por cambios degenerativos en la articulación del pulgar y/o la muñeca.

Se debe prestar especial atención al dolor en la base del pulgar y la pérdida de movilidad o rigidez en los dedos, a los que sigue a veces la pérdida de fuerza. En estados más avanzados se produce dificultad para la ejecución de actividades como sostener objetos, escribir, etc. En ocasiones puede llegar a aparecer deformidad de los dedos.

Efectos del uso excesivo de los dispositivos móviles

¿En qué consiste el tratamiento?

Una vez diagnosticada la lesión, lo primero es el abordaje del dolor a través de técnicas manuales y analgésicos. Después se realizan ejercicios para mejorar la flexibilidad del pulgar y fortalecerlo. Además trabajamos con el paciente la higiene postural, para intentar reforzar la zona.


Recomendaciones para minimizar los riesgos de dispositivos móviles

  • Alternar los dedos cuando estemos manejando el teclado para no focalizar el estrés siempre sobre la misma estructura.
  • Emplear los dispositivos móviles como herramienta de consulta o respuesta escueta; el ordenador es la mejor opción para el manejo del grueso de nuestros mensajes. Para trabajar, mejor la tableta o el ordenador, ya que nos permite usar el resto de los dedos y descargar el impacto sobre nuestros pulgares.
  • Realizar descansos frecuentes y ejercicios de flexibilización y movilización de las articulaciones de los dedos, los codos, los hombros y la región del cuello.
  • Sostener los dispositivos siempre a la altura de los ojos, evitando inclinar la cabeza hacia abajo más de cinco minutos seguidos.
  • La postura debería ser siempre correcta, con un buen respaldo en la espalda y los pies sobre el suelo y, cuando sea posible, lo mejor es conectar los aparatos al ordenador y trabajar con el teclado de la computadora.
  • Vigilar la aparición de síntomas y, llegado el caso, ponerse siempre en manos de un profesional sanitario de referencia.

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