Como cada año, al llegar el calor la afluencia a playas y piscinas es masiva, y también lo son las visitas a urgencias causadas por fuertes dolores de oídos que, en la mayor parte de los casos, son debidas a otitis contraídas en estos lugares. Para recabar más información sobre esta afección tan típicamente veraniega, nos hemos acercado al Hospital Quirónsalud Campo de GibraltarEste enlace se abrirá en una ventana nueva para charlas con el pediatra José Luis Díaz Rodríguez, quien nos ha ayudado a comprender mejor

¿En qué consiste la otitis?

Se trata de una inflamación del conducto auditivo externo que generalmente es causada por una infección. Aunque está calculado que hasta un 10% de la población la padecerá en algún momento de su vida, lo cierto es que es más frecuente sufrirla entre los 7 y los 12 años y, en un país de clima templado como España, con mayor probabilidad en verano.

¿Por qué el agua favorece la aparición de otitis?

La humedad y las alteraciones en la piel del conducto auditivo externo favorecen que la flora habitual prolifere en exceso y provoque una infección. Si al contacto con el agua le sumamos que en ocasiones esta agua no está todo lo higiénica que sería deseable, la probabilidad de infección aumenta.

Consejos para prevenir la otitis en verano

¿Cómo se trata la otitis?

Lo más importante al detectar la otitis es evitar por todos los medios que el conducto auditivo externo se moje. La infección se trata con antibiótico en aplicación tópica (en gotas), que puede acompañarse de antiinflamatorios de tipo corticoesteroide. En este punto me gustaría recalcar que, aunque los síntomas mejoren o incluso desaparezcan en 2 o 3 días, es importante continuar el tratamiento durante aproximadamente una semana, o lo que indique el especialista en cada caso.

Igualmente, es importante no rascarse el oído ni introducir bastoncillos u otros objetos que puedan lesionar la piel.

Medidas preventivas para evitar la otitis

  • Al salir del agua agitar la cabeza para retirar el agua del conducto del oído.
  • No nadar en aguas contaminadas.
  • Secar y limpiar el conducto envolviendo el meñique en un paño o toalla. Si se es propenso a la otitis, se puede emplear el secador de pelo a baja temperatura y alejado unos cm del oído, u otros secadores específicos que se venden con este propósito.
  • Si aparecen los primeros síntomas, como picor o dolor, no bañarse ni mojarse la cabeza en general.
  • Evitar el uso prolongado de tapones para los oídos y, en caso de necesitarlos, elegir los de silicona o polivinilo, o fabricar unos caseros con algodón recubierto de vaselina. Se deben limpiar o desechar después de cada uso.
  • No introducir bastoncillos para limpiar el oído, ya que el conducto cuenta con un mecanismo de autolimpieza.

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