Abordamos el mundo de la investigación clínica de manos de Vanesa Esteban Vázquez, investigadora del Instituto de Investigación Sanitaria Fundación Jiménez DíazEste enlace se abrirá en una ventana nueva, quien ha sido distinguida por el Programa L’Oreal-UNESCO for Women in ScienceEste enlace se abrirá en una ventana nueva con una bolsa de investigación. Vanesa desarrolla su trabajo en el ámbito de las alergias, centrándose sobre todo las más agudas.

Vanesa Esteban Vázquez

Actualmente estudia el comportamiento de los vasos sanguíneos en caso de anafilaxia, la alergia más grave. ¿Por qué se fijó en esta patología?

Mis investigaciones previas trataban de procesos que afectan a la pared vascular, como arterioesclerosis, aneurismas, hipertensión, estenosis... Y aunque las reacciones de anafilaxia afectan a varios órganos, en todos los casos existe también una implicación importante del sistema vascular. Observamos que existe un gran vacío de conocimiento de investigación básica en esta área y por eso me lancé a su estudio. Existen multitud de preguntas aún sin repuesta y que creemos podrían contestarse si estudiamos esta patología desde otras perspectivas y no exclusivamente la que afecta al sistema inmunológico. Además, son reacciones que se presentan cada vez con mayor frecuencia, sobre todo por ingesta de alimentos y en la población infantil.

¿En qué se centra su línea de investigación en este ámbito?

Estudiamos el comportamiento molecular y celular del sistema vascular cuando la anafilaxia ocurre. Sabemos que la anafilaxia se desencadena por medio de una reacción inmune que libera mediadores inflamatorios como histamina por parte de células granuladas, y estas células y mediadores inciden sobre los vasos sanguíneos que en último término son los afectados y que están implicados en la sintomatología que presentan los pacientes. Nuestro propósito es entender mejor la conexión molecular ente vasos y sistema inmune en estas reacciones.

¿Por qué es importante buscar alternativas al uso de la adrenalina en estos pacientes?

Si revisamos los documentos que hasta el momento estudian anafilaxia a nivel mundial, observamos que la adrenalina es claramente el tratamiento de primera elección ante la sospecha de que una reacción alérgica severa se está presentando. Por lo tanto, el mensaje no es que su indicación sea algo desaconsejable. Pero sí es cierto que su uso implica ciertos riesgos tanto para pacientes como para familiares, ya que en caso de producirse una reacción adversa podría ser difícil llegar a un servicio de emergencia. Se trata de reacciones que ocurren muy rápidas, complejas y con afectación de varios órganos. Por eso se hace necesario un avance en la predicción de que las reacciones ocurran, en qué tipo de pacientes, y también considerar tratamientos alternativos individualizados y que impliquen un menor riesgo.

¿Tiene comunicación con los especialistas que tratan esta patología en el ámbito clínico?

Sí, ¡prácticamente a diario! Para el desarrollo de nuestro proyecto es importantísimo que exista conexión entre clínicos y básicos. Tener acceso a muestras de pacientes que han sufrido anafilaxia y que obviamente detectan, diagnostican y caracterizan los especialistas alergólogos, es clave. En la actualidad tenemos además como colaboradores a otras unidades de alergología de varios hospitales de España y Dinamarca interesados en el desarrollo de este proyecto, y que contribuyen de manera activa a su desarrollo.