Aunque existen muchos factores capaces de aumentar el riesgo de sufrir un ictus, no todos lo hacen en la misma medida. Un ejemplo de inductor, que incrementa este riesgo entre cuatro y cinco veces, es la fibrilación auricular. El doctor Mirko Alavena, especialista de la Unidad de Neurorrehabilitación del Hospital Quirónsalud Torrevieja, nos explica que "el riesgo de ictus asociado a la fibrilación auricular aumenta notablemente con la edad, hasta un 23,5% en edades avanzadas, de los 80 a los 90 años. Además, los ictus debidos a esta patología suelen ser graves, con un incremento de la discapacidad del 60%".

Uno de los problemas a los que nos enfrentamos con esta enfermedad es que en demasiadas ocasiones no presenta síntomas, por lo que es muy complicada de diagnosticar. De hecho, normalmente se detecta en las revisiones médicas llevadas a cabo de forma periódica o las consultas concertadas por otros motivos.Relación entre fibrilación auricularRelación entre fibrilación auricular

Factores de riesgo para la fibrilación auricular

  • Hipertensión arterial
  • Diabetes
  • Envejecimiento
  • Insuficiencia cardiaca
  • Hiperfunción de la glándula tiroides
  • Problemas hormonales
  • Abuso de alcohol o café

Prevención del ictus

Dada la relación existente entre ambas patologías, una de las maneras de evitar el ictus es a su vez minimizar en lo posible el riesgo de padecer fibrilación auricular. Y, si bien es cierto que determinados factores como la edad se escapan a nuestro control, otros que dependen directamente de nuestros hábitos de vida, sí están en nuestras manos. Así pues, hacer un seguimiento de la tensión arterial (o de la diabetes si se padece), no fumar, no consumir alcohol o hacerlo de forma moderada, ayudan a prevenir tanto este tipo de arritmias como el propio ictus.

La importancia de la rehabilitación temprana

El especialista hace hincapié en que una intervención precoz puede ser la clave del éxito en el tratamiento de las personas que han sufrido daño cerebral. "La rehabilitación debe ser lo más temprana posible, especializada y a través de un equipo multidisciplinar experimentado y formado que busque la recuperación de las funciones a través de los mecanismos de neuroplasticidad cerebral". Esto es de vital importancia ya que, el ictus tiene como consecuencia una lesión neurológica que puede provocar dificultades para realizar actividades cotidianas como la movilidad, la comunicación o tareas sencillas como vestirse o comer, lo que en numerosas ocasiones genera problemas sociales y familiares.

Técnicas novedosas

Actualmente se aplica una herramienta llamada biotrak, que es un sistema de rehabilitación basado en tecnologías de realidad virtual que ayuda a controlar cada detalle del proceso de rehabilitación, se adapta a las funciones de cada paciente y mejora su motivación.

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