Las olas de calor, con los termómetros por encima de los 40ºC, son cada vez más frecuentes en muchas ciudades españolas. Este calor extremo no solo afecta al cuerpo, causando dolor de piernas, agotamiento o mareos, también puede alterar el funcionamiento del cerebro.

Descubre qué le pasa al cerebro cuando hace calor y todos los efectos que puedes notar cuando los termómetros superan los 38,8ºC.

Por qué el calor afecta al cerebro

Efectivamente, las altas temperaturas no solo nos afectan a nivel físico, también repercuten en las actividades habituales del cerebro, provocando un funcionamiento anómalo. Esto se nota especialmente cuando los termómetros empiezan a superar los 38,8ºC, y se intensifica conforme va aumentando la temperatura.

Para entender por qué ocurre esto, el doctor Ernesto Orozco Sevilla, especialista en Neurología del Hospital Quirónsalud CórdobaEste enlace se abrirá en una ventana nueva, nos explica que "las altas temperaturas influyen en el comportamiento de las células del sistema nervioso central, cuyo ritmo se ralentiza".

Cómo afecta el calor extremo al cerebroCómo afecta el calor extremo al cerebro

Efectos del calor en el cerebro

A partir de los 38,8ºC, ya se pueden percibir los efectos del calor a nivel cerebral. Sobre esto, el especialista nos indica que "por encima de esa temperatura e incluso en exposiciones cortas de tiempo, 60 minutos, se pueden observar cambios transitorios en la memoria a corto plazo y en el razonamiento".

A medida que suben las temperaturas, la situación puede agravarse. De ello nos avisa el doctor: "Por encima de los 40 grados existen cambios estructurales en las neuronas y, en caso de que no se actúe a tiempo reduciendo la temperatura corporal mediante el enfriamiento, puede provocar un daño cerebral irreversible siendo el cerebelo (coordinación muscular) especialmente susceptible".

Deshidratación: otro riesgo añadido

Por otro lado, la deshidratación también puede ocasionar efectos negativos a nivel cerebral, tal como apunta el doctor Orozco: "Es un factor de riesgo potencial para el cerebro en la medida en que provoca una alteración de la actividad neuronal a múltiples niveles".

Por eso, es fundamental mantener una correcta hidratación todo el año, especialmente en estas fechas tan calurosas, ya que es vital para el funcionamiento del organismo.

Cómo prevenir la deshidratación

El doctor Orozco nos ofrece los 5 imprescindibles para evitar la deshidratación frente a las altas temperaturas:

  1. Beber suficientes líquidos.
  2. Evitar el consumo de bebidas alcohólicas o con alto contenido en azúcar, ya que pueden causar o aumentar la deshidratación.
  3. Realizar actividades en el exterior durante las horas menos calurosas.
  4. Utilizar ropa holgada de colores claros.
  5. No dejar a niños o personas con discapacidad en el interior del vehículo sin supervisión.

A quiénes afecta más el calor

Algunas personas son más vulnerables frente a los cambios térmicos, por lo que es necesario prestar atención y tomar medidas para prevenir posibles riesgos. "Es el caso de las personas de edad avanzada con enfermedades crónicas como parkinson, demencia, insuficiencia cardiaca o diabetes mellitus", nos señala el experto.

Igualmente, hay que incluir a personas en tratamiento médico que pueden sufrir alteraciones a causa del calor, como las que toman diuréticos. Así lo advierte el doctor: "También hay que estar pendientes de personas que toman medicamentos que pueden alterar la respuesta fisiológica a la deshidratación".

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