A nadie le gusta empezar el día con la piel de la cara irritada o áspera, después del afeitado. Para ayudarnos a evitarlo, es recomendable usar productos especiales que preparan previamente la barba, otros que facilitan el afeitado y, por último, los que permiten refrescar e higienizar la piel al terminar.

Para que conozcas las diferencias entre unos y otros, te explicamos los más importantes y en qué fase se aconseja su aplicación, así como otros cuidados para un afeitado perfecto, seas de cuchilla o de maquinilla.

Efecto del afeitado sobre la piel

En ocasiones, el hecho de afeitar los casi 250 centímetros de piel que ocupa la barba puede suponer un auténtico incordio. Y más teniendo en cuenta que, como crece dos milímetros al día, algunos hombres lo hacen todas las mañanas para llevar un aspecto formal al trabajo, o simplemente porque les gusta la piel afeitada y sin barba.

Consejos para un afeitado perfectoConsejos para un afeitado perfectoAdemás, hay que tener en cuenta que el rasurado en sí provoca una serie de efectos:

  • Lesiona la piel de manera continuada y diaria.
  • Quita las células de la capa externade la epidermis. Al respecto, Antonio Bello Ortega, especialista en Dermatología y Venereología del Hospital Quirónsalud TenerifeEste enlace se abrirá en una ventana nueva, nos explica que "esta agresión mecánica provoca que las células de la capa exterior de la piel, el estrato córneo, sean eliminadas por la fuerza antes de que puedan descamarse espontánea y fisiológicamente".
  • Pequeños arañazos, debidos al propio rascado de la cuchilla.

Frente a esto, la mejor respuesta es optar por productos adecuados para afeitar la barba.

Antes del afeitado: prepara la barba

Este paso es vital para asegurar un buen afeitado, ya sea húmedo o seco. De hecho, para nuestro dermatólogo, la preparación de la zona es fundamental, porque "cuanto más tratada esté la barba antes de ser rasurada por la cuchilla, más fácil será que la hoja se deslice".

Dependiendo de si perteneces al grupo de hombres que se afeita por el método clásico y húmedo de la cuchilla o, por el contrario, optas por el afeitado rápido y seco de la maquinilla eléctrica, los productos y la preparación son variados.

Afeitado húmedo clásico

Aunque existen modelos de maquinillas eléctricas que realizan este tipo de afeitado, el método clásico por excelencia es el que se realiza con la cuchilla, enjabonando la cara, rasurando con la hoja, lavando e hidratando la zona.

En este tipo de afeitado se usan productos que incluyen jabón, detergente sintético y lubricante para preparar la piel. En concreto, se trata de que la barba esté húmeda y suave, facilitando así el movimiento de la hoja a través del pelo, lo que además evitará el traumatismo cutáneo.

Nuestro dermatólogo nos describe que "el reblandecimiento de la barba se consigue por la absorción del agua, de la que el tallo del pelo es capaz de absorber hasta el 30% de su peso". Con una hidratación adecuada del pelo, se necesita un 65% menos de fuerza para cortarlo.

Truco para tu afeitado

Debido a que, como nos apunta nuestro dermatólogo, "la absorción de agua por el pelo es más acentuada cuando aumenta la temperatura", te recomendamos seguir estos pasos para conseguir la mejor hidratación:

  • Una opción. Primero, usa jabón y agua caliente para lavarte la cara, y después aplica la crema para el afeitado.
  • Otra opción recomendable es que primero te duches, y luego te afeites.

Afeitado seco y eléctrico

Probablemente la maquinilla eléctrica sea la forma más rápida de rasurar la barba, ya que no se necesitan espejos ni una preparación muy elaborada. No obstante, esto no puede servirnos de excusa para descuidar la piel, y también en el afeitado seco es importante aplicar ciertos productos que mejoran el resultado:

  • Lociones con alcohol y lípidos, o grasas. Si usamos productos específicos para el afeitado eléctrico con estas características disminuiremos el riesgo de terminar con la piel irritada.
  • Emulsiones acuosas. Estos productos ayudan a ablandar la barba, incrementando su contenido en agua, y además facilitan que la maquinilla se deslice por la piel.

Uso de productos durante el afeitado de la barba

El cuidado de la barba se ha vuelto indispensable en la actualidad, y eso ha impulsado que haya gran diversidad de productos para el afeitado. Los más demandados, por su fácil aplicación y su inocuidad, son:

  • Espuma. Su aplicación consigue que la piel esté suave y que la cuchilla avance fácilmente. Igualmente, las espumas más novedosas contienen sustancias menos agresivas para la piel, e incluso aportan efectos beneficiosos adicionales. Así nos lo detalla nuestro dermatólogo: "pueden incorporar sustancias antisépticas, como el triclosán, que protegen de posibles sobreinfecciones en zonas microtraumatizadas, y sustancias reparadoras y humectantes, como la glicerina y la alantoína".
  • Crema de jabón con o sin brocha. Las que se aplican con brocha son emulsiones de tipo muy jabonoso con el 40-50% de ácidos grasos. En cambio, las cremas de afeitado sin brocha superan en lubricación a las espumas, lo que las hace adecuadas para pieles secas o sensibles. Sobre estas últimas, nuestro dermatólogo nos especifica que "son dispersiones de jabones alcalinos en glicerina y agua, con un pH próximo a 10".

Además de estos dos productos populares, también están ganando adeptos:

  • Barras de jabón, como en el caso de la crema de afeitar sin brocha, son jabones alcalinos, con la diferencia de que contienen menos glicerina y agua.
  • Jabones especiales. No hay que confundirlos con los que se utilizan para el cuerpo. Los jabones específicos para la barba son más grasos, duran más, no se secan y tienen una espuma con mayor absorción.

Después del afeitado, ¿tónico o bálsamo?

Estas son las dos opciones que nos ayudan a terminar el afeitado con una sensación de piel hidratada y olor agradable.

  • Tónico hidroalcohólico con perfume. Este tipo de producto suele ser el más empleado por los hombres con piel seborreica porque contiene alcohol que funciona como antiséptico. Al mismo tiempo, suaviza la piel y aporta sensación de frescor.
  • Bálsamos. Se trata de emulsiones de aceite con agua que, debido a su acción reparadora, son especialmente beneficiosas para los hombres cuya piel sufre mucho más, es decir, se presenta más alterada, tras el afeitado. Nuestro dermatólogo nos señala que "los bálsamos son más complejos y llevan moléculas hidratantes de fosfolípidos, ceramidas vegetales, sustancias similares al factor natural de hidratación de la piel y, además, sustancias antiinflamatorias, como el bisabolol". Adicionalmente, se incorpora a estos productos un efecto antienvejecimiento con vitamina E y una leve protección solar.

En definitiva, el cuidado de la barba y el uso de productos para el afeitado permiten obtener un mejor aspecto de la piel, así como evitar que se originen infecciones de tipo bacteriano en ella.

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