Para pasear, practicar deporte o desplazarse al trabajo, sea cual sea el objetivo, la bicicleta nos ayuda a conseguirlo. El doctor Juan Luján Martínez, especialista en Cardiología del Hospital Quirónsalud TorreviejaEste enlace se abrirá en una ventana nueva, nos explica que "montar en bicicleta es un ejercicio aeróbico en el que se utiliza la parte superior e inferior del cuerpo, lo que lo convierte en una actividad muy completa".

Cabe destacar que la pandemia sanitaria provocada por el coronavirus ha provocado que la bici sume nuevos aficionados a las dos ruedas, así que si eres uno de ellos enhorabuena, y ahora toca mantener el hábito. ¿Necesitas razones para incorporarla en tu estilo de vida? Te damos los 8 beneficios de montar en bicicleta.

Beneficios de montar en bicicletaBeneficios de montar en bicicleta

1. Activa tu corazón

Montar en bicicleta es un ejercicio cardiovascular muy beneficioso para el corazón, e incluso disminuye el riesgo de sufrir un infarto alrededor de un 20%. Cuando pedaleas, el ritmo cardiaco aumenta y la presión desciende, y esto hace que tu corazón pueda economizar los recursos para su funcionamiento.

Ir en bicicleta también causa un efecto positivo en el colesterol, ya que reduce el que es conocido como "malo" e incrementa el bueno para los vasos sanguíneos. Sobre esto último, el doctor José Nieto Tolosa, especialista en Cardiología de Hospital Quirónsalud MurciaEste enlace se abrirá en una ventana nueva, nos añade que "de este modo aumenta la flexibilidad de los vasos, la sedimentación de la placa aparece con menos frecuencia, y disminuye el riesgo de una calcificación de las arterias".

2. Produce hormonas de la felicidad

El ejercicio físico ayuda a generar las endorfinas, popularmente conocidas como las "hormonas de la felicidad". En concreto, el pedaleo ayuda a mejorar la oxigenación del cerebro y este produce más cantidad de estas hormonas beneficiosas para la salud mental. De hecho, se ha observado un menor desarrollo de depresión o patologías psicológicas en las personas que van en bicicleta.

Igualmente, se trata de una actividad muy positiva para sobrellevar la vuelta al cole de los niños, así como para evitar los efectos del síndrome postvacacional en los adultos. La bicicleta nos permite desconectar de la rutina al aire libre, lo que disminuye el estrés y aumenta la autoestima. En definitiva, nos sienta bien la bici.

Aparte, ¿qué preocupación cotidiana sobrevive al esfuerzo de pedalear? Probablemente ninguna, y las que resistan ocuparán un lugar secundario durante el entrenamiento.

3. Ejercita las articulaciones

El tipo de esfuerzo que requiere la bicicleta es ideal para mantener en forma las articulaciones sin ponerlas en riesgo, ya que no implica impactos en las articulaciones o una excesiva carga en ellas, debido a que apoyamos gran parte del peso de nuestro cuerpo en el sillín. Por lo tanto, si practicamos este deporte de forma habitual, ayudamos a ejercitar las articulaciones al mismo tiempo que las mantenemos a salvo, algo que no ocurre, por ejemplo, al correr.

A esto hay que añadir que, al soportar una menor presión en las articulaciones, se facilita la difusión de sustancias nutritivas y energía a través de los cartílagos. A largo plazo, esto puede ayudar a prevenir la aparición de artrosis.

4. Beneficia al sistema inmunológico

El sistema inmune se ve favorecido por el uso de la bicicleta, debido a que el pedaleo ayuda a movilizar los fagocitos, que son las células encargadas de eliminar las bacterias del cuerpo. Por esta razón, este ejercicio físico se considera un complemento positivo para las personas con cáncer o SIDA.

5. Previene el dolor de espalda

Para ello es necesario que adoptemos una posición adecuada en la bicicleta, lo que dependerá de las características de la bici. Cambiando la altura del sillín, podemos conseguir una posición inclinada hacia adelante. Así ganamos comodidad y beneficiamos a la espalda, fortaleciendo el área lumbar y evitando las hernias discales.

6. Tonifica las piernas

Si queremos unas piernas más fuertes, ir en bicicleta es un buen ejercicio para conseguirlo, porque, precisamente, el pedaleo implica trabajar la musculatura del tren inferior.

7. Invierte 10 minutos al día

¿Nunca tienes tiempo para practicar deporte? Toma nota porque en la bicicleta únicamente necesitas 10 minutos al día para empezar a sentir sus ventajas en los músculos, en las articulaciones y en la circulación sanguínea.

Si prolongas este tiempo a media hora diaria, observarás los beneficios a nivel cardiaco; y si esta práctica se alarga a 50 minutos al día, lograrás estimular el metabolismo graso.

8. Ahorro de tiempo y dinero

Se empieza haciendo una inversión inicial en la bicicleta, pero después nuestros ahorros notarán el uso de la bici, en lugar de otro medio de transporte, y al mismo tiempo ayudamos al medioambiente, lo que es un plus para todos.

Además, en la mayoría de los casos, el hecho de desplazarse en bicicleta supone un ahorro de tiempo, puesto que evitamos los atascos y llegamos antes que caminando.

Por último, si nos apuntamos a montar en bicicleta, es importante que tengamos en cuenta la normativa de seguridad vial y tomemos las precauciones necesarias en los desplazamientos, tanto en niños como en adultos.

Etiquetas