Otra vez la alarma, los atascos, las mochilas de los niños, el táper…. En definitiva, ¡adiós a las vacaciones! Y, pronto, también al verano. Si estos días de vuelta a la rutina todo se nos hace cuesta arriba, atención porque tal vez estemos sufriendo el síndrome postvacacional, que es un estado emocional que se presenta al final de las vacaciones y se prolonga varios días, provocando un malestar general en algunas personas.

¿En qué consiste? ¿a quiénes afecta? ¿es posible minimizar sus efectos? Te avanzamos los detalles sobre este trastorno.

Síndrome postvacacional: por qué surge

La psicóloga Mercedes Gómez Crespo, del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa, nos explica que "se acaban los periodos vacacionales y comienza una carrera de fondo entre trabajo, escuela y gestión estricta de horarios y rutinas. Es en estos momentos cuando algunas personas experimentan una serie de síntomas".

Entre ellos, se perciben con frecuencia los siguientes:

  • Sensación de agotamiento
  • Desinterés por realizar las tareas diarias
  • Irritabilidad

A quién afecta este trastorno

No existen límites de edad para sufrir el síndrome postvacacional. De hecho, nuestra psicóloga nos comenta que "cada vez más nos vamos encontrando a personas próximas a la jubilación con un síndrome postvacacional bastante acusado", explicando que esto sucede porque "siguen teniendo inquietudes y se muestran muy activas, dado que en la actualidad hay un mejor estado de salud y se viven más años".

Síndrome postvacacionalSíndrome postvacacional

Adultos de 30 a 45 años, los más perjudicados

Según nos indica nuestra psicóloga, es la franja de edad en la que recae la educación de los niños y también el deseo de alcanzar los objetivos en el trabajo. Es habitual que estas personas se fijen unas expectativas difíciles de lograr, a menudo alejadas de las posibilidades reales, y esto hace que se sientan frustrados si no llegan a buen término.

En algunos individuos todas estas emociones provocan estrés que, si no se gestiona de forma adecuada, puede derivar en un estado depresivo, apático y de insatisfacción.

Síndrome postvacacional en niños y adolescentes

Se pueden sufrir los efectos de este trastorno a una edad temprana; en este caso, los menores se muestran irritados y con problemas para dormir. Entre los motivos que lo ocasionan, se indican las numerosas tareas del colegio o instituto, junto a las actividades que se realizan fuera del horario escolar.

Cómo afrontar la vuelta a la rutina

De la mano de nuestra psicóloga hemos recopilado unos sencillos cambios en el estilo de vida que nos ayudan a prevenir el síndrome postvacacional:

Apostar por el ejercicio físico

En otras ocasiones ya hemos tratado los beneficios en la salud que aporta mantenerse activo con actividades como correr, montar en bici… A esto hay que añadir un dato clave, y es que el ejercicio físico favorece la liberación de endorfinas, que son las hormonas que intervienen en el estado de ánimo, ayudando a sentirnos positivos, además de proporcionar un bienestar físico y mental.

Elegir una alimentación sana y positiva

Igual que existen alimentos que repercuten negativamente en el estado de ánimo, también hay otros que proporcionan un efecto positivo. En este sentido, el pollo, el queso, los huevos y las legumbres son buenas opciones para los menús de la vuelta a la rutina porque contienen triptófanos que incrementan los niveles de serotonina u hormona de la felicidad. Esta, a su vez, favorece la producción de melatonina, que ayuda a descansar y regula las emociones.

Actividades para padres

Admitámoslo, cuando los niños vuelven al cole, algunos padres se sienten extraños sin que estén paseando por la casa continuamente, especialmente en los casos en los que el adulto permanece en casa. Para evitar esta sensación de vacío, nuestros especialistas recomiendan salir de casa para hacer alguna actividad mientras los niños están en horario escolar.

¡Que la rutina sea divertida!

Nuestra psicóloga nos anima a "tratar en la medida de lo posible ver el lado positivo de nuestras ocupaciones, teniendo una actitud optimista y favoreciendo dicha actitud en los demás".

También nos propone "aprovechar cualquier momento de descanso para tener unas ‘minivacaciones’, además de procurar llevar una dieta equilibrada, una actividad física moderada y una buena higiene del sueño". Si se organizan actividades que satisfagan a todos, dejaremos de añorar el verano y las vacaciones como el único momento de felicidad al año.

¿Cuándo acudir al especialista?

Estas recomendaciones generales nos harán más llevadera la vuelta a la rutina y, en la medida de lo posible, prevenir los efectos del síndrome postvacacional. No obstante, es aconsejable acudir a la consulta si los síntomas persisten más de 21 días e incrementa el estrés cada vez que intentamos retomar las tareas.

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