Se calcula que 1 de cada 3 mujeres sufre pérdidas de orina, algo que puede acabar trastocando la rutina y afectando a su calidad de vida. Este problema conocido como incontinencia urinaria puede surgir a causa de los cambios que se experimentan en la zona de la vagina con los embarazos, los partos o la edad.

Afortunadamente, el uso del láser de Erbio permite mejorar las molestas pérdidas de orina, e incluso recuperar el tono de la zona íntima. La doctora Ruth Aguiar Couto, especialista en Obstetricia y Ginecología del Hospital Quirónsalud A CoruñaEste enlace se abrirá en una ventana nueva, nos indica que, "con esta terapia conseguimos tratar la incontinencia urinaria de esfuerzo de grado I y II, sin necesidad de cirugía ni tratamientos farmacológicos".

Conoce al detalle la aplicación láser en la incontinencia urinaria y los beneficios en la vagina.

Mayor riesgo de incontinencia urinaria en mujeres

Este problema es más común de lo que se suele pensar, y su impacto en la calidad de vida es muy negativo. De hecho, repercute tanto a nivel físico como psicológico, ya que puede ocasionar inseguridad, ansiedad y, en ocasiones, depresión.

Hay que tener en cuenta que la incontinencia urinaria de esfuerzo se origina cuando la presión dentro de la vejiga es mayor a la presión en la uretra y, de manera involuntaria, se producen esos incómodos escapes de orina en ciertas situaciones como toser, estornudar o realizar esfuerzos.

Por otro lado, es más frecuente entre la población femenina, con más del 30% de afectadas. Entre los factores que aumentan el riesgo de sufrir incontinencia se encuentran los cambios en la anatomía del suelo pélvico que pueden propiciarse durante etapas vitales de la mujer, como el embarazo, el parto, la menopausia o el paso de los años.

Tratamiento láser para la incontinencia urinaria

El láser Erbio se utiliza para prevenir las pérdidas de orina, así como para mejorar la tonificación de la zona íntima. En concreto, esta técnica permite actuar sobre la mucosa vaginal estimulando la producción natural del colágeno. La mayor presencia de colágeno hace que la pared vaginal anterior se tense, de manera que se proporciona un mayor soporte a la vejiga.

Adiós a la incontinencia urinaria con la tecnología láserAdiós a la incontinencia urinaria con la tecnología láser

La doctora nos señala que "los resultados obtenidos con esta técnica láser permiten restaurar las funciones habituales de continencia en un porcentaje muy elevado de pacientes, e incluso una recuperación completa en casos clínicos no graves, además de una importante mejoría en la calidad de vida".

Sesiones recomendadas

En general, se aconseja realizar dos sesiones de media hora cada una. La especialista nos explica que, después, se realiza un seguimiento ginecológico y que, en ocasiones, se pueden aconsejar sesiones de mantenimiento.

Una vez en casa, se recomienda hacer ejercicios de fisioterapia para fortalecer la musculatura del suelo pélvico, de manera que se consigan mejores resultados.

También para tonificar la vagina

La aplicación láser en la zona íntima también sirve para recuperar el tono de las paredes vaginales y tratar la atrofia de los genitales femeninos. Precisamente, su efecto térmico consigue estimular la producción natural de colágeno en el tejido, lo que proporciona efectos muy positivos como:

  • Devuelve la función vaginal
  • Reduce el diámetro de la vagina
  • Recupera el tono y la lubrificación
  • Reconstituye el pH

Por todo ello, este tratamiento láser puede recomendarse a mujeres que han presentado cambios en la zona vaginal por los partos o por la caída de estrógenos. El número de sesiones puede variar dependiendo del grado de laxitud vaginal o de atrofia. Además, se deja un tiempo de 4 semanas entre sesiones, y existen casos en los que deben realizarse sesiones de mantenimiento a los 6 meses.

Hay que tener en cuenta que la vagina puede perder elasticidad y capacidad de tensión después del parto, e incluso en algunos casos puede aparecer dilatación o hiperlaxitud vaginal. Todo ello repercute de forma negativa en la vida sexual.

Respecto a la pérdida de estrógenos, es algo normal a medida que las mujeres envejecen. Estas hormonas tienen un papel muy significativo en la estructura de los tejidos de la vagina, por lo que, cuando disminuyen durante la menopausia, las paredes del genital se adelgazan. Las consecuencias de ello son inflamación, sequedad y un mayor riesgo de sufrir infecciones por la alteración de pH, lo que también afecta a las relaciones sexuales.

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