Algunas personas pueden verse más afectadas que otras por estas protuberancias que aparecen tanto en el interior del ano como fuera de él, pero, sea cual sea nuestro caso, lo cierto es que siempre provocan malestar a quien lo sufre a la hora de ir al baño o incluso simplemente estando sentado.

Tipos de hemorroides y por qué surgen

Aunque siempre las identificamos como pequeños bultos, en realidad entrañan muchos otros síntomas. El doctor Juan Pablo Marín Calahorrano, especialista en Cirugía General y Aparato Digestivo del Hospital Quirónsalud Zaragoza, nos explica que "las hemorroides son unas almohadillas vasculares compuestas de pequeñas arterias y venas, que se desplazan hacia fuera del ano, que es lo que llamamos prolapso, se congestionan, se dilatan y sangran".

Tipos de hemorroidesTipos de hemorroides

Además, pueden ser de dos tipos:

  • Hemorroides internas, que se sitúan dentro del recto del ano y, en ocasiones, crecen hasta sobresalir. Según el prolapso y sus características, se distinguen cuatro grados que van del grado I, de menor tamaño, con sangrado y sin prolapso, al grado IV de mayor tamaño y con prolapso permanente.
  • Hemorroides externas, que se desarrollan fuera del ano y se recubren con piel perianal.

¿Por qué aparecen las hemorroides?

Están relacionadas con:

  • el estreñimiento o dificultad para defecar con regularidad
  • la diarrea
  • la propia genética de la persona
  • una postura erecta
  • el incremento de la presión intraabdominal
  • estar embarazada

Síntomas de las hemorroides y su diagnóstico

Pueden provocar diversas molestias, siendo las más habituales las que se citan a continuación:

  • Sangran en el momento de la defecación o al limpiarse con papel higiénico. Esto se conoce con el término de rectorragia, y es uno de los síntomas más conocidos.
  • Parece como si hubiera un bulto, y esto ocurre porque la hemorroide sale o desciende por el recto, lo que se llama prolapso.
  • Puede provocar mucorrea, es decir, expulsión de moco o líquido. Nuestro cirujano añade que esto se produce "por irritación de la mucosa hemorroidal que está expuesta".
  • Se siente picor o prurito porque la piel se irrita.
  • No es frecuente el dolor, sino quegeneralmente se siente una molestia palpitante, ardor en la zona y también escozor. Nuestro doctor nos aclara que "cuando el paciente refiere dolor, habitualmente suele ser debido a una crisis hemorroidal aguda o a otra patología asociada, como la fisura anal, absceso, etcétera".
  • Trombosis en hemorroide externa o formación de coágulos en ella. Esto puede causar un gran dolor al principio, durante aproximadamente tres días, que se va aliviando después. Además, se nota un bulto, de mayor o menor rigidez, y este es de aspecto azulado violáceo.
  • Prolapso hemorroidal trombosado, Esto puede suceder porque la hemorroide interna sale por el esfínter, lo que complica el flujo sanguíneo, pudiendo provocar trombos o coágulos dentro de ella.

¿Cómo se diagnostica?

Si presentamos alguno de los síntomas anteriores, es recomendable acudir a consulta para que los especialistas elaboren la historia clínica de nuestro caso y hagan un examen clínico.

Seguidamente puede complementarse con la recomendación de un tacto del recto para descartar otras posibles causas del sangrado en el ano. Al respecto, nuestro cirujano nos señala que "hay que determinar el origen del sangrado, descartando otras patologías, siendo la más importante el cáncer de recto, por lo que a veces se puede pedir una colonoscopia para descartarlas".

¿Cómo aliviar las hemorroides?

Existen cuatro vías para tratar estas incómodas protuberancias, que van desde aplicar nuevas pautas de higiene hasta su intervención quirúrgica. "El objetivo del tratamiento de las hemorroides es la mejoría o la resolución de los síntomas", nos destaca nuestro cirujano.

Frente a las hemorroides, cambios en higiene y dieta

Esta es la primera medida que se adopta, y consiste en:

  • Beber mucha agua
  • Alimentación rica en fibra
  • No consumir especias, picante y alcohol, porque producen irritación en el ano
  • Para episodios agudos se recomienda realizar baños de asiento con agua caliente durante menos de diez minutos para que el esfínter se relaje.

De esta manera no es necesario realizar tanto esfuerzo en el momento de defecar y se previene el estreñimiento.

Uso de fármacos para molestias hemorroidales

En general, se tratan por esta vía las más pequeñas, de Grados I y II. En concreto, el tratamiento farmacéutico consiste en:

  • Cremas o pomadas. Se aplican durante menos de 10 días para aliviar la hinchazón y el edema. Eso sí, esta opción no es la ideal para tratar el sangrado ni el prolapso o descenso de la hemorroide.
  • Medicación vía oral para que sea más fácil el momento de la defecación, y que ocurra con regularidad, es decir, que el paciente no sufra estreñimiento.

Banding y láser neoV, tratamientos no invasivos

Recientemente se han incorporado estas técnicas que no requieren la intervención quirúrgica del paciente, y de hecho se pueden aplicar de forma ambulatoria, sin necesidad de ingreso. Además, no son tan agresivas como la cirugía, y tampoco tan dolorosas.

Hemorroides y sus síntomasHemorroides y sus síntomas

Estas son:

  • Banding. Son unas gomas pequeñas que se colocan en las hemorroides, haciendo que se caigan sin que haya heridas. Al día siguiente del tratamiento, el paciente puede volver a sus actividades.
  • Láser neoV. Acerca de esta técnica que quita las hemorroides, nuestro cirujano nos explica que "al contrario que el láser tradicional no se realiza herida, sino una ‘coagulación/esclerosis’ de la hemorroide, por lo que la recuperación es más rápida".

Mediante estas técnicas se pueden tratar hemorroides de Grados I y II, y determinados casos de grado III.

Cirugía para casos de gravedad

Se trata de una intervención quirúrgica mediante la cual se extraen las hemorroides, generalmente de Grados III y IV. "La cirugía de la enfermedad hemorroidal sólo es necesaria en el 5-10% de los pacientes", cita nuestro doctor quien añade que "suele ser un procedimiento con un posoperatorio doloroso, por lo que solemos realizar técnicas menos agresivas con láser que provocan menos dolor posoperatorio y una recuperación casi inmediata".

Cabe añadir que después de la operación se requieren una serie de cuidados por parte del paciente, como los baños de asiento dos veces al día, como mínimo, y tras cada defecación, con agua templada y descartando el uso de geles agresivos. Demás se controlan las molestias con paracetamol y antiinflamatorios no esteroideos, como el ibuprofeno, o fármacos con base de Árnica o Caléndula, que ayudan a la cicatrización.

Nuestro doctor concluye que "reservamos la cirugía para pocos casos en los que fracasa este tratamiento y hemorroides muy grandes".

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