¿En qué consiste la quimioterapia para el cáncer? ¿cuáles son sus efectos? ¿son similares en todos los pacientes oncológicos? ¿cómo se pueden prevenir y tratar estas secuelas? Respondemos a las preguntas más habituales sobre este tratamiento para el cáncer.

Qué es la quimioterapia

Es una técnica terapéutica que se usa en el tratamiento para el cáncer de pecho, entre otros tipos de tumor. Desde el servicio de Oncología Médica del Hospital La LuzEste enlace se abrirá en una ventana nueva nos subrayan que "la quimioterapia es uno de los pilares del tratamiento de los pacientes con cáncer y es probable que forme parte de su tratamiento en distintos momentos de la enfermedad".

Los efectos de la quimioterapia y cómo aliviarlosLos efectos de la quimioterapia y cómo aliviarlos

La quimioterapia consiste en administrar un medicamento, o una mezcla de varios, con el objetivo de eliminar las células del tumor, cambiando sus funciones metabólicas. Además, se realiza a lo largo de varios "ciclos", que incluyen periodos de recuperación, o descanso, y que se repiten según establezca el equipo médico.

Acerca del plazo de este procedimiento, nuestros oncólogos nos señalan que "la duración y los días del ciclo dependen del tratamiento que se administre y el tipo de cáncer", y lo mismo ocurre con la cantidad de ciclos que se va a aplicar, que es diferente para cada persona.

Quimioterapia: efectos secundarios

Aunque existen ciertos síntomas muy frecuentes, no siempre surgen en todos los pacientes. De hecho, dependen de:

  • La enfermedad: el tipo de tumor, su ubicación y su extensión.
  • La terapia: la medicación, la dosis y los esquemas.
  • Las características personales: edad, tratamientos anteriores, otras patologías y el estado de salud general.

Los efectos de la quimioterapia

En general, los pacientes con cáncer pueden manifestar:

  • Fiebre
  • Alteraciones hematológicas: anemia, defensas bajas y riesgo de hemorragias y hematomas
  • Náuseas y vómitos
  • Diarrea
  • Estreñimiento
  • Disminución del apetito
  • Agotamiento muy intenso
  • Trastornos en la piel
  • Caída del pelo
  • Síndrome palmo-plantar
  • Mucositis o problemas para tragar

Te explicamos cada uno en detalle y te indicamos cómo tratarlos en casa.

¡Atención a la fiebre!

Es un síntoma frecuente en el cáncer, que puede estar originada por diversas causas, como, por ejemplo, la propia enfermedad, el tratamiento farmacológico o una infección, siendo esta última la más común.

Por eso, cuando la temperatura del cuerpo iguala o supera los 38ºC, se recomienda contactar con el médico; también en el caso de una temperatura de 37,5ºC, o superior, en la que, además, se presentan escalofríos, temblores, tos, problemas urinarios o diarrea.

Cabe destacar que cuando la fiebre surge debido a la quimio, aparece durante las primeras horas posteriores a la terapia y cesade forma rápida sin presentar otros efectos adicionales.

Anemia, bajada de defensas y hematomas

El tratamiento de quimioterapia puede ocasionar trastornos en las células sanguíneas debido a su efecto sobre la médula ósea, que origina dichas células. Esto, que se conoce como toxicidad hematológica, puede influir en una línea celular, o en varias, y reflejarse en los análisis de sangre, pudiendo aparecer:

  • Anemia, cuyas secuelas son el agotamiento y la palidez de la piel.
  • Trombopenia, que puede hacer que aparezcan hemorragias y moretones.
  • Neutropenia, que se conoce como defensas bajas, y hace que el paciente sea más propenso al contagio de una infección, cuya señal es la fiebre. Por eso, si se detecta esta bajada de defensas en los análisis, debemos estar atentos ante la fiebre, así como evitar los sitios cerrados con gran concentración de personas, que pueden estar resfriadas o con otras enfermedades de alto contagio, muy especialmente en la situación actual, con la presencia de Covid-19.

Prevención y señales de aviso

Previo a cada ciclo, se realiza un análisis de sangre para confirmar que los niveles celulares del paciente son correctos para administrar el tratamiento.

En caso de no ser adecuados, el especialista puede recomendar el aplazamiento del ciclo o su interrupción, así como una posible adaptación de la dosis. Igualmente, existen casos en los que se aconseja una transfusión de glóbulos rojos o de plaquetas.

Por su parte, la persona enferma debe poner mucha atención a las medidas de higiene corporal y lavarse las manos cuando va a cocinar y a comer, y también después de usar el baño.

Si se detectan cualquiera de estas señales de alerta, es necesario ponerse en contacto con urgencias:

  • Agotamiento severo, dificultad para respirar o palpitaciones.
  • Fiebre igual o superior a 38ºC, escalofríos, temblores o señales de una infección de un órgano.
  • Hematomas o hemorragias que surgen sin una causa.

Náuseas y vómitos

Los tratamientos para el cáncer suelen provocar náuseas y vómitos. Normalmente no son graves, por lo que pueden tratarse en casa. No obstante, es importante estar atento, ya que, si son constantes y abundantes, pueden conllevar una pérdida de hidratación, un desequilibrio electrolítico y una bajada de peso.

¿Cómo saber si estamos ante un caso grave? Si observamos que:

  • Son incontrolables, pese al tratamiento médico prescrito.
  • Dificultan tomar los medicamentos y comer.
  • Tienen sangre o un aspecto similar a los posos de café.
  • Están acompañados por un dolor intenso en el abdomen, o no hay gases ni deposiciones.

Entonces es importante contactar con urgencias para su valoración.

Cómo aliviar las náuseas de la quimio

En casa puedes aplicar estos 9 cuidados:

  1. Sigue las indicaciones médicas respecto a los fármacos que debes tomar antes y después de las dosis de quimioterapia, ya que ayudan a evitar las náuseas y los vómitos.
  2. Si ciertos olores te generan náuseas, habla con tu familia o tus amigos para que te ayuden a preparar los alimentos y así no tengas que entrar en la cocina mientras cocinan.
  3. Prueba a escoger comidas frías o a temperatura ambiente, que se toleran mejor que los platos calientes. Además, puedes incorporar otros consejos nutricionales para reducir las náuseas, como tomar alimentos secos o ingerir infusiones fuera de las comidas.
  4. Recuerda mantener una buena higiene bucal y enjuágate o cepíllate los dientes en caso de haber vomitado.
  5. No fumes ni bebas alcohol u otras bebidas gaseosas porque aumentan las náuseas.
  6. No te obligues a comer en exceso, ya que, cuando hayan pasado unos días, es probable que notes una mejoría en el apetito y las náuseas.
  7. No te acuestes seguidamente después de comer.
  8. Escucha música, practica yoga u otras actividades relajantes.
  9. Ventila las habitaciones para eliminar los olores fuertes.

Diarrea y el riesgo de deshidratación

Puede ocurrir un incremento de las deposiciones que, además, pierden su consistencia. La diarrea puede aparecer por diversas causas, por ejemplo, la quimioterapia, otros tratamientos, enfermedades de tipo infeccioso y el propio cáncer.

Prevenir y tratar la diarrea

Es fundamental evitar que se produzca una deshidratación y, a más largo plazo, la desnutrición y la disminución del peso corporal.

En casa, puedes seguir estas recomendaciones:

  • Antes de iniciar la quimio, pregunta a nuestro especialista si puedes tomar algún fármaco para aliviar este efecto.
  • Bebe más agua y líquidos, en torno a 2-3 litros cada día.
  • Incorpora bebidas isotónicas.
  • No tomes cafeína, bebidas alcohólicas ni alimentos muy picantes o con demasiados condimentos.
  • Es mejor que realices comidas no muy abundantes y con mayor frecuencia. También es preferible que optes por alimentos de fácil digestión y que contengan poca fibra, como, por ejemplo, el arroz, las bananas, las tostadas o el puré de manzana.
  • Come las frutas quitando la piel, cocidas o al horno.
  • En caso de que la quimioterapia sea de toma oral, te recomendamos hablar con el especialista, quien valorará si es recomendable interrumpir el tratamiento.

Señales de urgencias

En caso de que no percibas una mejoría después de incorporar las recomendaciones en la dieta y en el tratamiento que ha prescrito tu especialista, es importante que te pongas en contacto con urgencias. Igualmente, otros síntomas de alerta son:

  • Encontrar moco o sangre en las heces.
  • Sentir dolor en el abdomen o dificultad para controlar las náuseas o los vómitos.
  • Presentar fiebre de más de 38ºC.

Estreñimiento por la medicación

Este efecto secundario está asociado a una mayor dureza de las heces, lo que dificulta las deposiciones. El estreñimiento puede estar originado no solamente por ciertos medicamentos, sino también por la falta de movilidad del paciente, entre otros factores.

Es importante permanecer alerta a otros síntomas adicionales, que requieren que consultes con urgencias: un dolor intenso en el abdomen y su distensión, la ausencia de expulsión de gases, las náuseas y los vómitos.

Consejos para evitar el estreñimiento

  • Bebe mucho líquido.
  • Ingiere alimentos que contengan mucha fibra.
  • Intenta aumentar la actividad física.
  • Consulta al especialista si puedes hacer modificaciones en la medicación o tomar laxantes o aplicar enemas, puesto que no están indicados en todas las terapias.

Los cambios de apetito en el cáncer

Son muy comunes en el cáncer, y también durante la terapia con ciertos medicamentos. Las alteraciones en el apetito no son graves, pero requieren que prestemos atención, ya que pueden provocar una disminución del peso o desnutrición, si se prolongan.

Otro punto a tener en cuenta es valorar si existen otros factores que favorecen la pérdida de apetito en el paciente, como pueden ser las náuseas, los vómitos, el estreñimiento, las úlceras o la sequedad en la boca, el dolor incontrolado o la depresión.

Para mejorar el apetito

  1. Cambia las tres comidas grandes por 5-6 comidas pequeñas.
  2. Evita limitar la ración de la comida.
  3. Elige alimentos muy nutritivos que aporten un alto contenido de proteínas y de calorías, como los frutos secos, los huevos, los quesos, los cereales…
  4. Ten listas tus comidas favoritas para que puedas comértelas en caso de tener apetito.
  5. Suma calorías y proteínas a tus platos añadiendo salsas o bases de cocción con mantequilla o queso, entre otras opciones.
  6. Elige bebidas nutritivas, como la leche, los batidos o los zumos elaborados con frutas.
  7. Descarta los alimentos que no te gustan o que no te han sentado bien.
  8. Añade especias, condimentos y salsas no picantes para mejorar el sabor y aliviar el gusto metálico.
  9. Consulta con el especialista si puedes tomar fármacos que estimulen tus ganas de comer y que ayuden a tratar otros factores que contribuyen a la falta de apetito.

La importancia de continuar con las actividades para aliviar la fatiga en el cáncerLa importancia de continuar con las actividades para aliviar la fatiga en el cáncer

Cansancio y cáncer

Es frecuente que el paciente con cáncer se sienta muy fatigado, incluso después de haber descansado, debido a la propia enfermedad y a determinados tratamientos.

Sobre este cansancio intenso, nuestros oncólogos nos añaden que "en ocasiones puede estar desencadenado o exacerbado por factores asociados, que es importante identificar y corregir si es posible". Por ejemplo, se debe consultar con los especialistas en caso de presentar depresión, ansiedad, estrés, insomnio, nutrición deficiente y dolor que no se puede controlar con la medicación. Además, se puede requerir un análisis de sangre para descartar la presencia de anemia u otros problemas.

Para aliviar esta fatiga

Aunque pueda parecer contradictorio, se recomienda realizar más actividad física, que tiene por sí misma efectos muy positivos en el cáncer, seguir con las rutinas diarias y con las actividades a las que estabas acostumbrada, en la medida de lo posible, y recuerda que puedes pedir ayudar a los demás con las tareas.

¿Cuándo acudir a urgencias?

  • Si el agotamiento aparece de forma repentina.
  • Si además aparece una fiebre de más de 38ºC.
  • Si sientes problemas para respirar.
  • Si percibes palpitaciones en el pecho.
  • Si las heces tornan a un color negro, que es parecido al alquitrán.
  • Si sufres un sangrado a algún nivel.

Los cambios en la estética

Puedes notar que el aspecto de tu piel, tu pelo y tus uñas cambia. Aunque no es un efecto grave, sí que puede influir negativamente en la imagen que tienes de ti misma. Precisamente, el hecho de vivir con las secuelas físicas del cáncer de mama puede dificultar la adaptación a la vida normal después de esta enfermedad.

Frente a ello, te aconsejamos fomentar las pautas de autocuidado:

  • Aplica crema hidratante con regularidad.
  • No te expongas al sol de forma directa y tampoco durante largo rato.
  • Si tienes que salir a la calle, usa fotoprotector solar, sombreros, gafas de sol, entre otros, que te protejan del efecto del sol.
  • Usa jabones suaves o neutros, como los que están formulados con avena, y no utilices aquellos más irritantes.
  • Evita ducharte durante largo rato y usa agua tibia.
  • Descarta las lociones para el cabello que contienen alcohol y las cremas para depilar o la cera.
  • Mantén las uñas limpias y cortas y evita el uso de alicates corta-cutículas porque pueden causar cortes en la piel.

La pérdida de pelo por la quimioterapia

Puede ocurrir en algunos tipos de quimio, debido a que afecta a los folículos pilosos y al pelo en crecimiento.

La pérdida del cabello se puede presentar en cualquier parte del cuerpo, no solo en la cabeza; suele aparecer entre dos y tres semanas después de comenzar la terapia, y se agrava en los meses posteriores.

Nuestros oncólogos apuntan que "por lo general la caída del cabello relacionada con la quimioterapia es temporal", añadiendo que "el cabello empieza a crecer nuevamente a partir de los tres o seis meses tras finalizar la quimioterapia y puede tardar hasta 1 año en volver a salir por completo".

Cómo cuidar el pelo

  • Utiliza champú suave para lavar tu pelo y péinate con cepillos suaves o peines con dientes anchos.
  • Evita lavarte el pelo cada día.
  • No uses el secador.
  • Usa protector para el sol, un sombrero o un pañuelo cuando salgas a la calle.
  • No utilices tintes permanentes o productos químicos porque pueden provocar la irritación del cuero cabelludo.
  • Otros cuidados, antes de que comience a caerse tu pelo: cortarte el cabello para sentirte más cómoda y prepararte para el cambio de imagen. Además, si quieres usar peluca o postizo, puedes escogerla antes, y así es más fácil que sea similar a tu estilo y a tu color de pelo.
  • Antes de utilizar un producto para el crecimiento capilar, consúltalo con los especialistas.

El síndrome palmo-plantar

Después de dos o tres ciclos de la terapia puede aparecer el síndrome palmo-plantar, que comienza con una sensación de hormigueos en las manos y los pies, en concreto en las palmas y las plantas de estos. A este primer síntoma le sigue la aparición de un edema y un enrojecimiento intenso de la zona, que en ocasiones puede derivar en descamación y ulceración.

Dependiendo de la gravedad, el equipo médico puede eliminar el medicamento causante de este problema o disminuir la dosis.

Para prevenir este efecto

Se aconseja que:

  • Hidrates siempre las manos y los pies, en especial las plantas.
  • Metas las manos y los pies en agua fría para calmar las molestias.
  • Evites ducharte o lavar tus manos con agua muy caliente.
  • Uses ropa y zapatos cómodos.
  • No realices actividades que necesitan una carga excesiva de las manos, por ejemplo, levantar peso, conducir….

Mucositis o dificultad para tragar

Aunque este efecto es más común en los tumores de cabeza y cuello, se trata de otra posible consecuencia del tratamiento de quimioterapia. En concreto, la mucositis consiste en el deterioro de las células de la mucosa que recubre el tubo digestivo. Entre sus síntomas están el enrojecimiento en la boca, las úlceras que causan dolor y los problemas para tragar.

Es vital que consultes con urgencias si sientes un dolor que no puedes controlar, presentas úlceras o una molestia que te dificulta comer o tomar la medicación o aparece fiebre de más de 38ºC.

Ante la mucositis

Para evitar y tratar este efecto:

  • Mantén una buena higiene de la boca y usa un cepillo de dientes suave, 3 veces al día.
  • No utilices colutorios o enjuagues con alcohol, en su lugar es preferible que utilices aquellos que ayudan a la cicatrización.
  • Si tienes dentadura postiza, utilízala con menor frecuencia, por la noche o entre las comidas.
  • Elige alimentos que puedas masticar fácilmente.
  • Descarta los alimentos ácidos, picantes o con demasiados condimentos, secos o que se sirvan muy calientes.
  • Consulta con tu especialista si debes incorporar batidos proteicos especiales, así como si es necesario que seas valorado por un especialista en Nutrición. En algunos pacientes, el oncólogo puede aconsejar la colocación de una sonda que asegurar una alimentación y una nutrición adecuadas durante la terapia, y después de esta.
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