Las piedras en la vesícula son una enfermedad que, a menudo, no presenta síntomas, pero cuando causan molestias se convierten en una auténtica preocupación por el dolor intenso y repentino que provocan en el abdomen.

A esto cabe añadir que, con frecuencia, se desconoce su presencia hasta que una prueba lo descubre. ¿De qué prueba se trata? ¿existe algún síntoma identificable? ¿en qué consiste el tratamiento quirúrgico? ¿cuáles son las causas y los factores de riesgo?

Colelitiasis o piedras en la vesícula: causas y diagnóstico

Se trata de una enfermedad muy frecuente que afecta a un porcentaje significativo de los españoles. El doctor Santos Jiménez de Los Galanes Marchán, médico adjunto del servicio de Cirugía General y Aparato digestivo del Hospital Universitario Infanta Elena, nos explica que "colelitiasis es el término médico que utilizamos para referirnos a la presencia de piedras, que científicamente se denominan cálculos, en la vesícula biliar".

Vesícula con piedras situada debajo del hígadoVesícula con piedras situada debajo del hígado

¿Por qué se producen las piedras en la vesícula?

La vesícula es un órgano de pequeño tamaño que se localiza debajo del hígado y se encarga de almacenar la bilis, que es el líquido producido por el hígado para digerir las grasas.

La bilis se dirige al intestino cuando se ingiere un alimento para ayudar en la digestión. Si este líquido se acumula en la vesícula, y al mismo tiempo se concentra en ella un alto nivel de colesterol, se produce una saturación de la bilis y el colesterol precipita creando cristales, que son los que se van a convertir en lo que llamamos piedras en la vesícula.

¿Cómo se diagnostican los cálculos biliares?

Una de las técnicas que permite detectar esta patología es la ecografía, que además permite observar si existe otra complicación relacionada. "Es una técnica inocua y que nos aporta gran sensibilidad y especificidad", añade nuestro cirujano.

Según el historial clínico del paciente y los síntomas, se pueden valorar otras pruebas, como analíticas o TAC abdominal.

¿Qué personas pueden padecer colelitiasis?

Estos son algunos factores que predisponen a la aparición de piedras biliares:

  • Edad por encima de los 40 años
  • Mujeres
  • Mujeres que han estado embarazadas
  • Obesidad o sobrepeso
  • Una pérdida de peso muy brusca
  • Ingerir alimentos ricos en grasas
  • Factores genéticos, como familiares directos que hayan sufrido colelitiasis

¿Cuáles son los síntomas de las piedras en la vesícula?

Pese a que siempre se identifica con los cólicos fuertes en la zona abdominal, en ocasiones no hay ningún tipo de indicio. De hecho, nuestro cirujano nos señala que "la colelitiasis es asintomática en la mayoría de los pacientes, pasa desapercibida, y es simplemente un hallazgo al realizar una ecografía por otro motivo".

Eso sí, cuando los cálculos biliares producen síntomas, el más habitual es el dolor en el abdomen una hora después de haber comido, especialmente si los alimentos contienen muchas grasas, y está acompañado por náuseas y vómitos. "Aunque no siempre está relacionado con la comida", nos advierte nuestro doctor.

Cálculos biliaresCálculos biliaresOtros síntomas menos frecuentes las piedras en la vesícula son:

  • Ictericia, que es una coloración amarillenta que aparece en la piel y en las conjuntivas
  • Fiebre
  • Pancreatitis

Cirugía en la vesícula: colecistectomía

En casos en que los cálculos cursan cólicos continuos o se trata de una colelitiasis complicada con inflamación de vesícula y páncreas, aparte de tratar los síntomas, se puede plantear la intervención quirúrgica laparoscópica o colecistectomía.

Entre las técnicas de abordaje disponibles, existe un procedimiento a través de orificios naturales o cirugía sin huella. En concreto, en el Hospital Universitario Infanta Elena, "hacemos una única incisión en el ombligo, que queda oculta por la propia cicatriz umbilical, a través de la cual realizamos la cirugía de forma completa", nos explica nuestro cirujano.

El hecho de utilizar este método ofrece estos beneficios y características en el postoperatorio:

  • Una recuperación menos dolorosa que con la técnica quirúrgica convencional
  • Reincorporación del paciente en 48 horas después de abandonar el centro hospitalario
  • Resultados estéticos positivos, ya que no se percibe la cicatriz
  • Menos efectos adversos. Al realizarse menos incisiones, disminuyen las posibilidades de que aparezcan hernias e infecciones de herida
  • Cirugía mayor ambulatoria, es decir, no requiere ingreso hospitalario
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