Este otoño invierno hemos oído con frecuencia que los niveles de contaminación estaban extremadamente altos, sobre todo en las grandes ciudades. De hecho, las personas que viven en algunas de ellas han sido testigos de lo que se ha venido llamando "la boina gris", que no es más que una gigantesca masa de aire de gases contaminantes y nocivos para la salud. Pero, ¿sabemos hasta qué punto estos compuestos pueden perjudicarnos?

Efectos de la contaminación en la salud

Qué contienen las nubes grises acumuladas sobre las ciudades

Son una mezcla de gases, constituida principalmente por dióxido de nitrógeno, NO2, que se producen en su gran mayoría durante las combustiones de los vehículos de motor. El problema se agrava con la situación climática de bloqueo anticiclónico que se ha vivido en este país, y que ha impedido que esta masa se desplazara haciendo que quedara estática sobre las ciudades.

Cómo nos afecta respirar estos gases

El daño más grave es afectan directamente a las vías respiratorias. Mª Cristina López Ortego, pediatra del Hospital Quirónsalud San José, nos comenta: "En concreto, la exposición al dióxido de nitrógeno durante un intervalo de entre 30 minutos y 24 horas a concentraciones altas, puede producir inflamación en la vía aérea en un individuo sano e inducir cambios en el bronquio terminal, favoreciendo la broncoconstricción. Además, puede ocasionar irritación de ojos, nariz, garganta, tos y sensación de ahogo.

Como es natural, estas reacciones se agravan en los casos de personas que sufren asma, EPOC o cualquier alteración respiratoria. De hecho, durante este invierno el número de personas ingresadas por estos trastornos se ha elevado considerablemente.

Ciudad con contaminación y sus efectos en la salud

Recomendaciones para evitar los riesgos de la polución (especialmente en niños)

  • Los niños y adolescentes, muy especialmente si padecen enfermedades respiratorias como hiperreactividad bronquial o asma, deben limitar sus actividades al aire libre.
  • Evitar la permanencia en el exterior al final de la tarde, que es cuando la contaminación es más alta. Lo mejor es recogerse e intentar que los niños jueguen en interiores.
  • Procurar no pasar mucho tiempo en las zonas de mayor contaminación.
  • Evitar los ambientes cargados y, por supuesto, el humo de tabaco

Atención especial a los niños con problemas respiratorios

En estos casos, la especialista aconseja acudir de forma rutinaria a la consulta de Neumología y Alergia infantil, así como visitar de forma precoz al Pediatra. Recalca que, en los problemas respiratorios agudos, un tratamiento inicial adecuado puede evitar empeoramientos que obliguen tener que recurrir a los servicios de urgencia.

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