¿Qué es la vejiga hiperactiva?

La Asociación Española de Urología (AEU)Este enlace se abrirá en una ventana nueva la define como la presencia de urgencia urinaria, con o sin incontinencia, a menudo acompañada de frecuencia urinaria aumentada y nocturnia. Se trata de un problema que, pese a no ser grave, presenta un fuerte impacto negativo en la calidad de vida, ya que afecta a muchas facetas como las funciones sociales, sexuales, relaciones personales y vida laboral.

¿Afecta a muchas personas?

A más de las que pensamos. Lo que sucede es que, por lo general, no está diagnosticada en todos los casos, ya que la gente no le da toda la importancia que tiene o, con frecuencia, siente vergüenza en acudir al especialista con este problema. Si nos ceñimos a los casos diagnosticados, nos encontramos con los datos mostrados en las siguientes gráficas, pero amplios estudios observacionales han mostrado que en torno al 25% de las mujeres y el 20% de los hombres se ven afectados por la vejiga hiperactiva.

Gráfica impacto de la vejiga hiperactiva en mujeres
Gráfica impacto de la vejiga hiperactiva en mujeres
Gráfica impacto vejiga hiperactiva en hombres
Gráfica impacto vejiga hiperactiva en hombres

Síntomas de la vejiga hiperactiva

Las personas que sufren esta dolencia tienen un músculo vesical que se constriñe con demasiada frecuencia o sin previo aviso, lo que ocasiona los siguientes síntomas:

  • Orinar ocho o más veces al día o más de dos por la noche
  • Tener ganas repentinas de orinar y fuertes necesidades de hacerlo inmediatamente
  • Sufrir pérdidas de orina asociadas a la urgencia

El problema es que existen diversas afecciones que pueden presentar síntomas parecidos, como infecciones del tracto urinario, embarazo precoz, diabetes mellitus desatendida, enfermedad de próstata y tumores vesicales. Por tanto, es muy importante descartarlas antes de diagnosticar correctamente la vejiga hiperactiva.

Causas de la vejiga hiperactiva

El doctor Javier Cambronero Santos, urólogo del Hospital Quirónsalud San José,Este enlace se abrirá en una ventana nueva nos comenta que "en la mayor parte de los casos se desconoce la causa, aunque una elevada ingesta de líquidos en general, y de cafeína y alcohol en particular, pueden ser factores que la generen".

También puede estar motivada por trastornos neurológicos, lesiones de médula espinal, esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson y derrames cerebrales.

¿Qué tratamientos existen?

Antes de recurrir al tratamiento farmacológico, es recomendable practicar la rehabilitación de suelo pélvico (fisioterapia, electroestimulación). En cuanto la medicación, el especialista nos detalla que existen dos grupos de fármacos eficaces: los antimuscarínicos y los betaadrenérgicos. "Ambos aumentan la capacidad vesical, disminuyen la frecuencia y la urgencia urinaria, y aumentan el tiempo entre micciones".

Cuando estos tratamientos no surten efecto, se puede emplear Botox, que se inyecta directamente en el músculo vesical, usando una pequeña cámara que permite al urólogo ver la pared interior de la vejiga.

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