¿Y si nuestro sistema inmunológico fuera capaz de reconocer y atacar las células cancerígenas? Este es el propósito de la inmunoterapia, uno de los últimos tratamientos para el cáncer de pulmón, cuyos resultados y avances están siendo esperanzadores en el pronóstico de esta enfermedad.

El doctor Antonio Brugarolas Masllorens, jefe de servicio de Oncología Médica del Hospital Quirónsalud TorreviejaEste enlace se abrirá en una ventana nueva, subraya que "el avance más importante de los últimos 10 años en el tratamiento del cáncer de pulmón ha sido la inmunoterapia, que está siendo introducida en el tratamiento de todos los tipos de cáncer de pulmón mejorando significativamente los resultados".

Indagamos en el uso de la inmunoterapia, la duración del tratamiento, cómo se aplica, y hacia dónde se dirigen los próximos avances.

Así se manifiesta el cáncer de pulmón

Este tumor es de los más frecuentes y suele aparecer alrededor de los 60 años, y, en muy raras ocasiones, antes de los 40. Además, el 70% de los casos son fumadores de tabaco, aunque puede desarrollarse en personas que no fuman. "En estos casos se presentan con frecuencia genes alterados que permiten tratamientos específicos", matiza el especialista.

Normalmente, el cáncer de pulmón no produce síntomas en fases iniciales. De ello nos alerta el experto: "Al comienzo el cáncer de pulmón es asintomático, y solamente se diagnostica por medio de estudios de imagen, como radiografía, TAC o PET-TAC".

Inmunoterapia en el cáncer de pulmón: claves y resultadosInmunoterapia en el cáncer de pulmón: claves y resultados

En el caso de presentar indicios, estos suelen ser poco específicos y se asocian a fases avanzadas. Los más habituales son:

  • Tos constante
  • Expectoración con sangre
  • Dolor torácico
  • Sensación de ahogo tras hacer esfuerzos leves
  • Pérdida de peso y energía

Ante estos síntomas, lo más adecuado es acudir a consulta. Por otro lado, dado el riesgo de desarrollar el cáncer en los fumadores de tabaco, se aconseja realizar un TAC pulmonar cada dos años a partir de los 50 años. Sobre esto, el doctor recuerda que "un nódulo sólido pulmonar de menos de 2 centímetro no da síntomas y representa un tumor curable mediante un procedimiento quirúrgico".

2 tipos de cáncer de pulmón

Se clasifica en dos grandes grupos:

1. Cáncer de células pequeñas

Este tumor está muy relacionado con el tabaco y se caracteriza por su rápida diseminación a otras zonas del cuerpo. De hecho, el doctor señala que rara vez es operable porque existen metástasis en el momento del diagnóstico.

Dentro de este tipo de cáncer de pulmón se distingue entre:

  • Enfermedad limitada. Se localiza en el tórax, y su tratamiento consiste en administrar quimioterapia intensiva, asociada con inmunoterapia y radioterapia torácica, y además radioterapia cerebral. Las tasas de curación que se obtienen son del 20%.
  • Enfermedad diseminada. Se ha extendido a otras zonas del organismo, y para tratarlo se aplica quimioterapia intensiva e inmunoterapia. Pese a que las respuestas son positivas durante un par de años, hoy en día la tasa de curación es del 5% de los casos.

2. Cáncer de células no pequeñas

Es más frecuente que el de células pequeñas. Dentro de este grupo, pueden diferenciarse varios tumores, entre los que destacan células escamosas, adenocarcinoma o indiferenciado. Es fundamental realizar estudios genéticos de este tumor, ya que cerca del 50% presenta alteraciones genéticas específicas que pueden tratarse con fármacos diana, cuyos resultados son favorables.

Cómo se puede tratar el tumor de pulmón

La elección del tratamiento más adecuado depende de las características de cada caso. Los tumores pequeños se pueden intervenir quirúrgicamente y tienen un pronóstico más favorable. Pero la tasa de supervivencia disminuye a medida que se incrementa el tamaño de estos. En concreto, el doctor especifica que "por cada centímetro de aumento de tamaño se pierde un 10% de supervivencia, por ejemplo, cáncer de 1 centímetro, 90% curaciones; y de 5 centímetros, 50% de curaciones".

Igualmente, la tasa de curación disminuye cuando el cáncer se ha diseminado a los ganglios torácicos. "Por este motivo casi siempre se utiliza tratamiento de quimio-inmunoterapia asociado a la cirugía, sea antes o después de la misma, e incluso de radioterapia para mejorar los resultados y obtener algunas curaciones.", aclara el doctor.

Hay que añadir que, antes de valorar la cirugía, se realiza el escáner de PET-TAC para detectar o descartar la propagación del tumor. El doctor nos describe que, durante la operación, "de forma rutinaria se examinan y se hacen biopsias de los ganglios del mediastino para comprobar si existen implantes tumorales y decidir si después de la operación debe administrarse quimio-inmunoterapia".

Inmunoterapia para el cáncer de pulmón y su resultado

Este tratamiento ayuda a que nuestro cuerpo sea capaz de identificar células cancerígenas y las destruya. El doctor nos lo explica en más detalle: "La inmunoterapia es una modalidad de tratamiento que potencia los mecanismos biológicos de la destrucción de células alteradas que son reconocidas por el organismo como células distintas de las propias células normales".

Hay que tener en cuenta que existen varias modalidades de inmunoterapia. En el tratamiento del cáncer de pulmón se emplea la inmunoterapia inespecífica, ya que estimula el sistema inmunológico para reconocer y eliminar el tumor. En general, se combina la inmunoterapia con la quimioterapia para obtener mejores resultados.

La incorporación de este tratamiento oncológico ha causado un efecto muy positivo en el pronóstico del cáncer de pulmón. En casos avanzados de tumores inoperables se obtenía una supervivencia de 5% a los 5 años, mientras que, en la actualidad, asociando la inmunoterapia, esta ha pasado a ser del 20% en ese mismo periodo de tiempo. "Algunos pacientes incurables hace pocos años ahora obtienen la curación", añade el doctor.

Por todo ello, la inmunoterapia ofrece unas expectativas muy prometedoras para el tratamiento del cáncer. Eso sí, el doctor insiste en que "no desplaza a las otras modalidades más tradicionales, cirugía, radioterapia o quimioterapia, porque consiguen reducir significativamente la cantidad de tumor, y la inmunoterapia es óptima cuando existe poca cantidad".

Cómo se aplica el tratamiento de inmunoterapia

Existen más de 10 medicamentos aprobados para la inmunoterapia. Estos se administran por vía intravenosa durante alrededor de una hora, y se repite de nuevo a las 2 o 3 semanas. "Recientemente se comienzan a aplicar pautas más distanciadas, cada 1-2 meses", puntualiza el doctor.

En cuanto a la duración total de este tratamiento del cáncer de pulmón, puede ir de 1 a 5 años, dependiendo de cada caso. Por ejemplo, cuando se aplica de forma complementaria tras eliminar el cáncer mediante cirugía, radioterapia quimioterapia o una combinación de los tres, se aplica entre 1 y 2 años. En cambio, puede prolongarse hasta 5 años si se administra como único tratamiento en casos de metástasis.

Efectos secundarios

En comparación con la quimioterapia, la inmunoterapia causa menos efectos adversos. Por ejemplo, evita la caída del cabello, la aparición de llagas en la boca, la anemia y la bajada de glóbulos blancos y plaquetas.

Pero, aun así, sigue habiendo ciertas reacciones secundarias como:

  • Cansancio.
  • Falta de apetito.
  • Dolores osteoarticulares.
  • Trastornos cutáneos.
  • Autoinmunidad. Es importante vigilar la aparición de este efectos secundario, ya que podría necesitar la interrupción del tratamiento de inmunoterapia.
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