Siempre que llega el buen tiempo nos encontramos con el mismo problema ante los insectos. Picaduras y más picaduras que, en ocasiones, consiguen hacernos pasar verdaderos malos ratos. Y es que parece mentira lo que pueden llegar a picar sus mordeduras. Pero, pese a las ganas insoportables de rascarnos que podamos tener, es importantísimo no hacerlo ya que lo único que lograremos es empeorar la situación. Pero si esto se hace difícil cuando somos nosotros las víctimas, se vuelve imposible cuando se trata de niños. Y tampoco podemos hacer caso de los consejos "populares" que aseguran mejoras con barro, orina u otras soluciones caseras que pueden ocasionar problemas. Por eso, el doctor Jordi Sapena Grau, pediatra del Centro Médico Teknon, nos ha ofrecido unas pautas que ayudarán a prevenir y tratar las picaduras de insectos, especialmente en los más pequeños.

Medidas de prevención para los insectos

  • Repelentes. Si bien en adultos se pueden aplicar los más fuertes y eficaces basados en el DEET, en concentraciones por debajo del 10%, estos no son aptos para niños menores de 2 años. En estos casos debemos recurrir a los de uso infantil, que son menos agresivos para nuestra salud.
  • Difusores. Siempre y cuando estén homologados, no presentan peligro para los niños.
  • Horarios. Es conveniente aplicarlos por la noche y al atardecer, que son las horas a las que aparecen mayor número de insectos.
  • Dónde. Aunque es especialmente aconsejado el uso de repelentes en zonas de montaña o donde haya muchas flores, en la época estival es recomendable aplicarlos siempre.

Cómo evitar y tratar picaduras de insectosCómo evitar y tratar picaduras de insectos

Cómo tratar las picaduras

  • Frío local. La aplicación inmediata de hielo en la zona de la picadura proporciona alivio del picor y reduce la inflamación.
  • Cortidoides. Siempre se debe consultar al pediatra si está indicado su uso, ya que las cremas que los contienen pueden ser de gran ayuda en ciertos casos.
  • Antihistamínicos. Nuestro especialista recomienda no administrarlos de manera habitual con el fin de evitar la sensibilización.
  • Lápices roll-on. Generalmente están elaborados con una base de amoniaco que alivia el picor y el dolor, aunque el efecto es solo temporal.
  • Aguijones. En el caso de las abejas, el aguijón debe ser extraído, mejor por un profesional. Si es necesario, se puede retirar con unas pinzas finas.
  • Vigilancia. Siempre conviene estar pendiente de la evolución de la picadura, por si se produjera una infección.
  • Reacciones intensas. En estos casos, y siempre bajo prescripción, puede ser necesaria la administración de antihistamínicos o corticoides.
Etiquetas