El olfato es el sentido menos estudiado debido a que su pérdida no suele causar repercusiones graves. Por este motivo, es habitual que las personas afectadas tarden entre 6 y 12 meses en contactar con el especialista.

Pero lo cierto es que la pérdida de olfato no es un problema aislado, ya que está relacionada con ciertas enfermedades, y se calcula que está presente en el 10% de la población.

Como tratamiento, en general, se aplican corticoides nasales y sistémicos, aunque los resultados no son del todo óptimos. En la actualidad, se plantea una terapia alternativa llamada entrenamiento olfatorio, que ya es conocida en Europa. El doctor Antonio Abrante Jiménez, codirector del servicio de Otorrinolaringología del Hospital Quirónsalud Sagrado CorazónEste enlace se abrirá en una ventana nueva, nos apunta que "está obteniendo resultados muy positivos".

Te contamos en qué consiste este tratamiento para recuperar el olfato.

La pérdida del olfato y sus causas

El hecho de perder el olfato puede parecer poco relevante, pero lo cierto es que este sentido sirve de ayuda para alertar de alimentos en mal estado, un escape de gas, etcétera.

Nuestro doctor nos indica que "la pérdida de olfato no causa consecuencias graves sobre el ser humano y por ello es el sentido menos estudiado, pese a su alta incidencia y su efecto en la calidad de vida de las personas que la padecen, ya afecta al sentido del gusto".

Nueva terapia para recuperar el olfatoNueva terapia para recuperar el olfato

Por otra parte, la pérdida de olfato puede ser:

  • Leve o moderada, que se llama hiposmia
  • Grave o total, que recibe el nombre de anosmia

¿Por qué se pierde el olfato?

Entre las causas están:

  • Infecciones virales respiratorias. En concreto las que afectan al sistema respiratorio superior, como son el refriado y la gripe.
  • Alergia, como la rinitis alérgica.
  • Enfermedades neurodegenerativas, como Parkinson, Alzhéimer, Huntington, demencia, la depresión y el envejecimiento.
  • Traumatismos craneoencefálicos, que dañan el neuroepitelio y el bulbo olfativo.
  • Tumores.

Coronavirus y la pérdida de olfato

Ahora se suma el coronavirus como otra causa posible. La pérdida de olfato ganó visibilidad por este nuevo virus, ya que figura entre sus posibles síntomas, incluso puede aparecer en una fase inicial de su enfermedad, la Covid-19.

Nuestro experto nos señala que "ahora sabemos que en torno al 75% de las personas que son infectadas por el virus presentan anosmia, aunque solo tengan una infección leve", añadiendo que "la mayoría de los pacientes, el 80%, que han perdido el olfato por la Covid-19 se recuperan en un tiempo máximo de dos meses".

No obstante, cuando la situación no mejora, es importante consultar con el especialista de Otorrinolaringología para que realice una exploración.

¿Es posible regenerar el olfato?

El epitelio olfatorio está situado en la parte superior de las fosas nasales y está compuesto por un conjunto de células:

  • Células basales
  • Neuronas sensitivas olfatorias
  • Células de soporte

Además, existen alrededor de 25-30 nervios olfatorios que transmiten el estímulo detectado hasta el cerebro y que "poseen la capacidad de regenerarse a lo largo de la vida; las células basales son capaces de regenerar el epitelio dañado, si se mantienen intactas ante una injuria", nos indica nuestro otorrino, quien nos destaca que "esta neuroregeneración puede ser estimulada mediante la exposición repetitiva a odorantes". Por tanto, postulamos el entrenamiento olfatorio como una alternativa válida de tratamiento en pacientes con pérdida de olfato".

¿Qué es el entrenamiento olfatorio?

Es un tratamiento sencillo que no causa dolor al paciente, quien debe realizar varios ejercicios para reconocer los olores otra vez. El entrenamiento olfatorio se fundamenta en la capacidad del cerebro para distinguir, guardar y recordar los olores. Para ello, se propone una selección de olores a través de los cuales se entrena el olfato y la memoria olfativa.

Claves de la olfatoterapia

  • Procedimiento. El paciente huele varios frascos de aceites esenciales, intentando identificar cada olor.
  • Sesiones. Cada día se realizan dos sesiones, por la mañana y por la tarde, de dos minutos.
  • Duración total. Tres meses, aunque puede variar dependiendo del caso.
  • Seguimiento. Después de tres meses de terapia, se realiza la prueba de olfatometría para valorar la mejora.

Resultados positivos

Alrededor del 30-50% de los pacientes mejora la capacidad olfatoria. Acerca de ello, nuestro especialista nos comenta que esta terapia olfativa ha mostrado su eficacia cuando el origen de la pérdida de olfato es:

  • Postraumático
  • Postinfeccioso
  • Neurodegenerativo
  • Idiopático

En cuanto a la pérdida de olfato o anosmia de causa postviral, la mitad de los pacientes logra la recuperación del olfato después de entrenar este sentido durante tres meses.

Diagnóstico tras perder el olfato

El entrenamiento olfatorio se lleva a cabo dentro de la especialidad de Otorrinolaringología, en unidades especializadas. Antes de optar a este tratamiento para recuperar el olfato, es necesario valorar cada caso. Para ello, pueden utilizarse pruebas como:

  • Exploración nasal.
  • Pruebas de imagen para encontrar la zona perjudicada y determinar la causa. Pueden emplearse la tomografía axial computarizada y la resonancia magnética nuclear funcional, entre las técnicas complementarias.
  • Olfatometría. Permite averiguar la cantidad y la cualidad del olfato. También ayuda a detectar anomalías en las interpretaciones, como olores desagradables o distorsionados o las alucinaciones olfativas.

Por otra parte, antes de empezar el tratamiento, es necesario descartar lesiones endonasales para, con toda la información obtenida, poder iniciar el entrenamiento olfatorio de manera individualizada. Cabe resaltar que la terapia no es única para todos los pacientes, sino que requiere adaptarse a la causa detectada.

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