La cistitis es una infección de orina muy común, que afecta, sobre todo, a las mujeres, debido a las propias características de su aparato genital. Además, forma parte de las típicas enfermedades de verano, junto a la otitis, las quemaduras solares, los hongos o la conjuntivitis, y tanto adultos como niños pueden padecerla.

Sus síntomas son muy molestos y pueden llegar a ser recurrentes en algunos casos, tal y como nos explica la doctora Carmen González Enguita, jefa de servicio de Urología de los hospitales universitarios Fundación Jiménez DíazEste enlace se abrirá en una ventana nueva e Infanta ElenaEste enlace se abrirá en una ventana nueva: "A menudo, el cuadro se repite porque hay cosas que no hacemos bien".

Ante una cistitis repetitiva, algunas mujeres se preocupan por su gravedad. En este sentido, nuestra uróloga nos envía un mensaje de alivio, ya que "en la mayoría de los casos, no tiene más trascendencia clínica, no se extiende a otros órganos, no provoca complicaciones y no se contagia". Eso sí, las molestias son muy incómodas.

Síntomas de la cistitisSíntomas de la cistitis

¿Cómo identificar la cistitis?

Estas son las 7 señales más habituales:

  1. Sientes molestias en la parte inferior del abdomen.
  2. Orinas muy a menudo y con urgencia.
  3. Expulsas pocas gotas de orina.
  4. Te duele al orinar y sientes ardor o agujas punzantes.
  5. Aunque orinas, no te alivia.
  6. Observas que el color de la orina es rosado-rojizo
  7. Sientes malestar general, además de escalofríos y cambios en la frecuencia cardiaca o el pulso, que hacen que te encuentres indispuesto, pese a que no presentas fiebre.

Aunque estos síntomas no son graves, sí que son muy molestos. Nuestra uróloga nos asegura que "no es raro que la cistitis nos impida hacer vida normal, que vayamos a trabajar con una sensación de tremenda incomodidad, que impide hacer las tareas habituales".

¿Qué causa esta infección de orina?

La cistitis se origina por la entrada de bacterias en la vejiga, que aumentan en la orina, y se adhieren a las paredes de este órgano. Esto causa una inflamación que provoca, a su vez, las molestias.

Entre las bacterias causantes, la E.coli es la más habitual, además de klebsiella, proteus, enterococo… Todas son enterobacterias, que se localizan en el tubo digestivo y participan en los procesos digestivos. Estas son las bacterias que van a la vejiga y causan los efectos secundarios.

¿Qué provoca la cistitis?La E.coli, entre las bacterias causantes de la cistitis

¿Cómo llegan las bacterias a la vejiga?

Principalmente a través de las relaciones sexuales, ya que, como nos explica nuestra especialista, "el coito y el masaje uretral ante una uretra corta, como es la femenina, de 3-4 centímetros, hacen que las bacterias entren con facilidad a la vejiga". Igualmente, el suelo pélvico femenino presenta una anatomía favorable para el acceso de las bacterias, puesto que el ano, la vagina y la uretra están situados en la misma zona.

Todo esto facilita que, a menudo, la cistitis pueda asociarse a una relación sexual que ha ocurrido recientemente. "Así lo cuentan muchas mujeres, que empiezan con molestias unas horas después de haber mantenido un contacto sexual", nos aclara nuestra especialista.

Frente a esto, es vital saber que orinar después de mantener relaciones sexuales es una de las claves para prevenir las infecciones urinarias.

Otros factores que motivan la cistitis

Además de las relaciones sexuales, determinados hábitos están relacionados con el desarrollo de esta infección urinaria. Por ejemplo, nuestra especialista nos señala que "beber poca agua y orinar pocas veces durante el día, es decir, tener las micciones de manera muy distanciada entre una y otra vez, son hábitos que se suelen asociar con la probabilidad de tener cistitis".

Igualmente, estos aspectos también propician el acceso de bacterias a la vejiga:

  • Problemas en el tránsito intestinal, como estreñimiento, crisis diarreicas…
  • Cambios en las hormonas, que pueden ocurrir en la menstruación, la gestación, el parto, el puerperio, la menopausia, etcétera.
  • ¡Ojo con el frío porque tiene un efecto negativo! Es habitual que las mujeres afectadas asocien la afección con llevar el bañador húmedo durante largo rato, practicar submarinismo o trabajar en cámaras frigoríficas u otros ambientes con baja temperatura.
  • Alguna ropa íntima o pantalones demasiado ajustados o pegados.
  • Situaciones de estrés emocional y agobio, como aprobar una oposición o superar un fallecimiento.
  • Enfermedades graves, como la esclerosis múltiple, la diabetes…
  • Procesos de oncología o tratamientos intensos, entre ellos, quimioterapia y radioterapia.
  • Puede aparecer al mismo tiempo que un catarro o una gripe.

Relación entre sistema inmunológico y cistitis

La cistitis y otras infeccionesLa cistitis y otras infecciones

Aunque no existen suficientes datos para relacionar el sistema inmunológico con la cistitis, es posible que una situación inmunológica específica pueda motivar que ciertas mujeres padezcan esta infección urinaria con más asiduidad. Al respecto, nuestra uróloga nos comenta que "no es raro conocer mujeres de la misma familia que sufren más episodios que otras, teniendo el mismo estilo de vida", añadiendo que "por esta misma razón, momentos de debilidad inmunológica ante ciertas enfermedades pueden ser determinantes para que los cuadros se repitan".

Pielonefritis, otra infección relacionada con el acto sexual

Se trata de una infección de orina que afecta a las mujeres cuando empiezan su vida sexual. Nuestra uróloga nos indica que "la inflamación mantenida de la vejiga favorece que las bacterias suban por el uréter y alcancen el riñón".

Los síntomas de la pielonefritis son más severos que los de la cistitis:

  • Fiebre
  • Postración general
  • Molestia o dolor en el riñón
  • Alteración en analíticas

Para resolver esta infección, nuestra especialista concluye que "requiere un diagnóstico preciso y una atención centrada en antibióticos de amplio espectro".

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