A menudo los dolores o molestias en los pies, que no parecen tener una lesión o patología evidente de origen, están provocados por alguna anomalía en el propio proceso de pisada y movimiento. Para conocer más a fondo este tema hemos hablado con nuestro ortopeda Fernando Ferreras Gómez, coordinador de la Unidad Biomecánica del pie y de la marcha del Hospital Quirónsalud Vitoria.

¿Qué es exactamente el estudio biomecánico de la pisada?

Se trata de analizar la anatomía estática y dinámica del pie, aplicando las teorías mecánicas del movimiento a la biología del cuerpo humano.

Fases del estudio

  • Anamnesis. Lo más importante es escuchar al paciente y conocer qué y cómo le duele, qué es lo que percibe… Y también quién le ha derivado a la consulta, si es que le ha derivado otro especialista.
  • Chequeo anatómico del pie. Se estudia detalladamente el pie en diversas posiciones, para lo cual el paciente se sitúa en la camilla, sentado y tumbado, cambiando de postura. Se realiza una palpación para estudiar la estructura ósea, la musculatura y la relación con las extremidades inferiores.
  • Estudio del pie en estático. Se emplea un aparato llamado podoscopio, compuesto por varios cristales que nos permite visualizar en detalle la planta del pie. También se emplea una plataforma de presiones, que proporciona una serie de imágenes que nos indican con exactitud la manera de pisar del paciente, incluyendo cuáles son sus puntos de apoyo y si son los correctos. Es decir, si hay algún punto en el que ejerce demasiada presión o si hay otros que, sin embargo, no está apoyando y que debería apoyar.

Imágenes obtenidas de un podoscopio
Imágenes obtenidas de un podoscopio

  • Plataforma de presión larga. Se analizan los pasos del paciente a lo largo de cinco metros, proporcionando unos datos que quedan registrados en un sistema informático.
  • Cinta de correr. Se trata de una cinta igual a la empleada para hacer ejercicio, pero que lleva incorporada una cámara de alta velocidad, capaz de detectar secuencias de movimientos imperceptibles para el ojo humano.

¿Cuáles son los tratamientos más adecuados?

La plantilla suele ser la solución. Eso sí, hay que tener en cuenta que debe ser única y personalizada para cada pie. No olvidemos que la elaboración de la plantilla es muy compleja y se pueden emplear numerosas técnicas, que dependerán de los resultados obtenidos en el estudio biomecánico de cada paciente.

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