Con motivo de la celebración del Día Mundial de la Salud, los pediatras Leandro Soriano Guillén y Pilar Pérez Segura, ambos especialistas del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, han querido recordarnos la importancia de este problema entre la población infantil.

La OMS ha decidido dedicar este año el Día Mundial de la Salud a la diabetes. ¿Por qué hace falta una mayor toma de conciencia sobre esta enfermedad?

Por la elevada prevalencia de este trastorno que, además, no deja de crecer. Como quiera que existen medidas preventivas para evitar su aparición, es preciso concienciar a la población de este auténtico problema de salud.

Diabetes infantil

¿En qué consiste la diabetes infantil?

La diabetes infantil o diabetes mellitus tipo 1 es una enfermedad sistémica crónica de carácter autoinmune que se caracteriza por una destrucción progresiva de las células pancreáticas encargadas de segregar insulina. Esto conduce a una elevación de la glucosa sanguínea. Esta forma de diabetes corresponde a más del 95% de casos en la edad pediátrica. Con mucha menor frecuencia, menos del 5% de casos en nuestro medio, podemos encontrar la diabetes tipo 2, relacionada con obesidad y resistencia a la acción de la insulina. Finalmente, también debemos indicar que existe un grupo heterogéneo de forma de diabetes monogénicas que tienen un patrón de herencia conocido pero que suponen menos del 3% de casos en total.

¿Existen factores genéticos que influyan en su aparición? ¿Qué factores pueden provocar la aparición de esta enfermedad en los más pequeños? ¿Hay un perfil más o menos definido del niño con diabetes?

En la diabetes mellitus tipo 1 existe una predisposición genética para su desarrollo que es condición necesaria, pero no suficiente, ya que influyen otros factores medioambientales para su aparición como podrían ser infecciones virales, dieta y localización geográfica. Puede aparecer a cualquier edad pediátrica con un pico de incidencia alrededor de los 6 años y entre los 10 y 14 años, diagnosticándose antes de los 10 años de vida en aproximadamente el 45% de los pacientes con diabetes tipo 1.

Los malos hábitos dietéticos y el sedentarismo favorecen la obesidad infanto-juvenil. Esta obesidad a largo plazo puede favorecer la aparición de diabetes tipo 2 en adolescentes.

¿Cuál es el tratamiento para la diabetes infantil?

En el caso de la diabetes mellitus tipo 1 el tratamiento consiste en administrar la insulina que el páncreas ha dejado de fabricar. La única manera efectiva que existe hoy día es mediante una inyección en el tejido celular subcutáneo. Además, es preciso controlar rigurosamente la ingesta de hidratos de carbono.

En la diabetes tipo 2 hay que mantener hábitos de vida saludables incluyendo ejercicio y control de ingesta de hidratos de carbono. Por otra parte, los pacientes pueden precisar tratamiento con metformina, el único antidiabético oral aprobado en la infancia.

¿La enfermedad es también crónica, como en los adultos, o puede revertirse con un estilo de vida y un tratamiento adecuados?

Se trata de una enfermedad crónica que, por el momento, no tiene ningún tratamiento curativo. Dado que el páncreas ha perdido la capacidad de segregar insulina es necesario administrar esta molécula de forma exógena de por vida.

¿Cree que hace falta una mayor concienciación a los padres sobre los riesgos del sedentarismo y la obesidad?

La obesidad y el sedentarismo en aumento favorecen el desarrollo de una diabetes mellitus tipo 2 o del adulto, dado que en los países en desarrollo los índices de obesidad infantil y sedentarismo se han disparado, el riesgo de desarrollar una diabetes tipo 2 se ha incrementado exponencialmente.

¿Habría que propiciar una mayor regulación de la oferta de bollería industrial, golosinas, etcétera, en colegios o lugares con presencia numerosa de menores?

Es imprescindible propiciar hábitos nutricionales saludables y evitar el sedentarismo en la infancia para prevenir la aparición de la diabetes tipo 2 en el futuro. Sin duda, cualquier acción que disminuya el consumo de azúcares simples y favorezca el ejercicio, es una medida con un impacto favorable para la salud de la población a corto y largo plazo.

¿En qué medida reduce la esperanza de vida el hecho de sufrir diabetes durante la infancia?

Las complicaciones a largo plazo de la diabetes dependen de múltiples factores: tiempo de evolución de la enfermedad, dieta, control glucémico y estilo de vida. Las complicaciones a largo plazo incluyen nefropatía, neuropatía, retinopatía y enfermedades cardiovasculares. La esperanza de vida se va a reducir en mayor o menor medida en función del número y la gravedad de las complicaciones asociadas.

¿Cuál debe ser entonces el objetivo del tratamiento?

El objetivo del tratamiento de la diabetes infantil es, mediante un adecuado control glucémico, ejercicio y hábitos nutricionales saludables, prevenir la aparición de complicaciones a largo plazo. Si conseguimos prevenir el desarrollo de estas complicaciones, nuestros pacientes no verán menguada su esperanza de vida frente a la población general.

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