¿Sabías que muchos de los problemas que presentan los niños en el tienen su origen en trastornos físicos que afectan directamente a su aprendizaje y desarrollo?

Antes de alarmarnos por unas malas notas de nuestros hijos en la escuela o achacar unos malos resultados a falta de interés o de esfuerzo, debemos tener en cuenta otros factores que pueden perjudicar el rendimiento académico. Un ejemplo claro son los trastornos de lenguaje o de escritura, que sufren aproximadamente el 10% de los niños en edad de estudiar.

Ahora que el curso está empezando es un buen momento para detectar estas dificultades. El especialista Ildefonso Muñoz Herrera, psicólogo especialista en problemas del aprendizaje del Hospital Quirónsalud Campo de Gibraltar, insiste en la importancia de la detección temprana para evitar retrasos en la evolución de los pequeños en su etapa escolar. "Es frecuente que con el inicio del curso y las nuevas exigencias académicas se revelen estos problemas", nos explica.

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Problemas del habla

Los más comunes en los niños son:

  • Dislalia. Disfunción en la articulación de ciertos sonidos como r, d, t, etc.
  • Disfemia. Conocida como tartamudez.

Los trastornos del lenguaje aparecen con frecuencia en niños bilingües o plurilingües que no reciben una estimulación adecuada, o en aquellos a los que no se ha forzado a expresarse correctamente (normalmente porque eran entendidos). Otra causa del problema, asegura el doctor Muñoz, suele ser el retraso madurativo.

Problemas de lectoescritura

Los más habituales son:

  • Dislexia. Consiste en una dificultad en el aprendizaje y desarrollo de la lectura y la escritura en niños con inteligencia normal y sin alteraciones de vista u oído. Se suele descubrir al darnos cuenta de que los niños cambian las letras al leer o escribir (b por d, por ejemplo), que no comprenden bien los textos, o no leen fluidamente o no entonan correctamente.
  • Disgrafía. Es una alteración al plasmar gráficamente los sonidos del lenguaje en la escritura. Se parece a la dislexia, pero solo afecta a la escritura.

El psicólogo Ildefonso Muñoz nos explica que "los problemas de dislalia y de retraso del lenguaje son los más fáciles de corregir, mientras que la dislexia será un problema crónico que se debe abordar para evitar el fracaso escolar que suele conllevar, así como situaciones de frustración y autoestima del niño"

El especialista también recuerda a los padres que lo primero es "descartar problemas de vista y oído que puedan no haber sido detectados". Y, en cualquier caso, si en casa o en la escuela se detectan signos de dificultades en el lenguaje o la escritura "es fundamental acudir al logopeda o al psicólogo externo en problemas del aprendizaje, ya que una evaluación correcta y un diagnóstico acertados son esenciales".

Además, insiste en que "cuanto antes se localice el problema y se aborde, mayor será la probabilidad de éxito y rehabilitación".

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