Por suerte, cada vez estamos más habituados al término "trastorno por déficit atención con hiperactividad" o TDAH, y tanto familiares como maestros cuentan con más herramientas para detectar los posibles casos en los niños. Esto es de vital importancia, ya que uno de los problemas más frecuentes de esta afección es que suele tardar en diagnosticarse, lo que conlleva todo un cúmulo de consecuencias variables, tal y como nos explica Victoria Meléndez López, especialista de la Unidad de Psiquiatría y Psicología Clínica del Hospital Quirónsalud TorreviejaEste enlace se abrirá en una ventana nueva.

Consecuencias del TDAH no diagnosticado
Hiperactividad y fracaso escolar

  • Fracaso escolar
  • Empeoramiento en las relaciones sociales
  • Trastornos de ansiedad
  • Baja autoestima
  • Mayor probabilidad de accidentes
  • Prevalencia o tendencia al consumo de tóxicos

Trastornos de conducta más habituales

  • En casa: desobediencia, rabietas, desorden, insultos e incluso conductas agresivas.
  • En el colegio: inadaptación a las normas de convivencia, mal comportamiento en clase, problemas con los compañeros, etc.

La especialista nos detalla que "todo ello lleva a estos niños a vivir experiencias sociales negativas, a sentirse rechazados por parte de los demás y, en última instancia, a tener menos oportunidades de aprendizaje social".

La clave: un tratamiento combinado psicológico y psiquiátrico

El doctor José Antonio Gómez Sánchez, especialista en psiquiatría infantil de la misma unidad, nos explica que la mejor manera de atender a un niño con TDAH es mediante un tratamiento que combine farmacología, psicología y psicoeducación, y siempre con un seguimiento a largo plazo. Además, debe prestar servicio a tres colectivos: padres, niños y profesores.

Programas para distintos colectivos

  • Padres. El objetivo es indicar un reforzamiento positivo y ofrecer pautas familiares a seguir.
  • Niños. Se trata la autorregulación, el control de la irritabilidad y el manejo de emociones, incluyendo programas de comunicación y habilidades sociales trabajando con grupos adolescentes.
  • Profesores. Ofrece pautas en el conocimiento del trastorno, en técnicas de la modificación de la conducta, en el uso de estrategias para la organización y la autorregulación del comportamiento, y en el uso de la autoevaluación reforzada.

En cuanto a la medicación, el especialista recalca que el éxito de su prescripción reside en ser empleada conjuntamente con la psicoterapia y, por supuesto, en la personalización del tratamiento. Por tanto, siempre será el especialista el que dependiendo de la sintomatología y del individuo decida si está indicado o no el uso de fármacos y cuáles deben ser estos

Etiquetas