Cada vez está más demostrado, y asumido, que la práctica habitual de deporte durante el embarazo está cargada de ventajas. Como es lógico, no estamos hablando de grandes esfuerzos o entrenamientos, sino de adaptar el ejercicio al momento de gestación o recuperación durante el postparto.

Los beneficios que aporta practicar deporte durante el transcurso del embarazo van desde facilitar la salida del bebé y acortar el tiempo de parto, hasta que el recién nacido presente un mejor estado de salud. Y es que ambas fases, de dilatación y el expulsivo, se favorecen, se da una menor percepción de esfuerzo durante el parto, tanto para la para madre como para el bebé, disminuyen estadísticamente los partos prematuros y postérmino, y la mamá gana menos peso graso y se recupera mejor tras el embarazo y el parto.

Embarazo y deporte

Evidentemente, la forma física de la madre antes del embarazo es un factor clave a tener en cuenta, ya que una persona con hábitos sanos de deporte podrá continuar con esta costumbre de manera más cómoda que otra que no lo tiene incorporado a su rutina. Por eso son tan importantes la orientación de los profesionales y una buena planificación, muy especialmente en el caso de las mujeres no acostumbradas. Una buena manera de comenzar puede ser un ejercicio cardiovascular de 20 minutos al día e irlo aumentando gradualmente hasta 45 o 60 minutos, comenzando por dos días a la semana e ir ampliando.

Pero, con independencia del punto de partida, lo que parece claro para los especialistas es que conviene realizar ejercicios de tipo cardiovascular y combinarlos con otros más orientados a la fuerza y la flexibilidad.

Hay que tener en cuenta que el parto no deja de ser, en sí mismo, un esfuerzo físico de gran envergadura, por lo que todo entrenamiento será bienvenido por el cuerpo. De hecho, la doctora Mª Carmen Oteo Domínguez, jefe de servicio de Ginecología del Hospital Quirónsalud Sur,Este enlace se abrirá en una ventana nueva y Natalia Costas, matrona del mismo centro, nos comentan que "el esfuerzo muscular durante el parto es similar al de correr una maratón, y esa es la razón por la que nos encontramos en muchas ocasiones con mujeres al límite de su resistencia física durante el alumbramiento".

Y por si todos estos argumentos nos parecieran pocos, a estos beneficios se suma que practicar ejercicio durante el embarazo conlleva una menor diástasis abdominal, reduce el malestar de espalda, incrementa la autoestima y reduce la depresión postparto, el estrés y la ansiedad.

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