Evidentemente, las consecuencias directas de una mala higiene bucodental están relacionadas con la cavidad bucal y son principalmente trastornos periodontales. Sin embargo, el hecho de descuidar la limpieza dental también puede provocar enfermedades más graves, como pueden ser las cardiovasculares.

Los peligros de una mala higiene dental

El problema reside en que las mismas bacterias que tenemos presentes en la boca, y que cuando nos limpiamos adecuadamente no ocasionan ningún problema, al aparecer un cuadro infeccioso o inflamatorio pueden producir enfermedades.

La doctora Ana López Ceres, jefa del Servicio de Cirugía Oral y Maxilofacial, Odontología y Ortodoncia del Hospital Quirónsalud Campo de Gibraltar, nos explica que "una de las principales afectaciones que ocasiona una mala higiene bucodental es la cardiovascular, tanto por la propia invasión de las bacterias que llegan al corazón, como por la mediación de factores que actúan cuando hay un cuadro inflamatorio y que por sí solos pueden lesionar otras partes del cuerpo. Un ejemplo importante de esto es la endocarditis bacteriana subaguda, causada por el streptococcus viridans, procedente de la cavidad oral".

En el caso de las mujeres embarazadas el problema se agudiza, ya que el propio ambiente hormonal favorece la inflamación de encías que, si se perpetúa, puede dar lugar a complicaciones, como un parto pretérmino, pre-eclamsia y bajo peso del recién nacido.

Otro problema muy recurrente, que afecta a los niños, es lo que se denomina gingivoestomatitis hermética. La doctora nos lo describe así: "Se trata de la primera forma de manifestación del contagio por el virus del herpes simplex (primoinfección herpética), que luego volverá a manifestarse en la forma de herpes labial, tan conocida por todo el mundo".

Consejos para mantener la boca sana

La especialista nos da las siguientes recomendaciones:

  • Higiene oral. Conviene cepillarse los dientes tres veces al día, durante tres minutos e incluso repetirlo en caso de tomar alguna comida rica en azúcares. También es importante el enjuague oral, ya que limpia las zonas donde el cepillo no llega.
  • Visitar al dentista cada seis meses. Esto es necesario para el diagnóstico precoz y el tratamiento de las posibles lesiones y así poder actuar lo antes posible.
  • Alimentación saludable. Hay que evitar los productos ricos en azúcares, como pueden ser las golosinas, caramelos, bollería industrial, zumos artificiales, batidos, etc. En caso de que se consuman, es muy recomendable efectuar un cepillado dental inmediatamente después de la ingesta.
  • Educación. Es muy importante educar a los niños en los hábitos higiénico-dietéticos para mantener una boca sana.

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