La incontinencia urinaria de esfuerzo afecta a una de cada tres personas y tiene como causa principal un factor genético: la calidad del colágeno con el que nacemos, presente en los tejidos. El doctor Javier Cambronero Santos, jefe del servicio de Urología del Hospital Quirónsalud San JoséEste enlace se abrirá en una ventana nueva y experto en suelo pélvico, nos explica que "esto ocasiona que el problema sea difícil de prevenir y provoca que esté presente en varios miembros de una misma familia".

También hace hincapié en que, pese a esta circunstancia ineludible, cualquier tipo de prevención es fundamental y se debe estar atentos a ciertas señales que se pueden corregir. "Por ejemplo, la atrofia vaginal y de las estructuras adyacentes tras la menopausia se pueden contrarrestar con la aplicación de estrógenos locales que no tienen efecto sobre el resto del organismo: eso sí, siempre por indicación médica".

Otra medida preventiva a tener en cuenta es tratar ciertas patologías que pueden afectar como:

  • la obesidad
  • la tos crónica
  • los prolapsos pelvianos que pudieran coexistir

Relación entre incontinencia urinaria y calidad del colágeno

Ejercicio físico sí, pero no cualquiera

Si bien es cierto que mantenerse en forma es siempre recomendable, en el caso de los problemas de incontinencia hay que hacer ciertas puntualizaciones, tal como nos indica el especialista: "La práctica de ejercicio es muy beneficiosa, salvo aquellos deportes que implican grandes cargas de peso, como el culturismo o fitness, o aquellos en los que hay bruscos aumentos de presión abdominal como abdominales, flexiones, etc. Sin embargo, los ejercicios hipopresivos que incluyen algunas modalidades de pilates son muy recomendables.".

Por otro lado, están los llamados "ejercicios de Kegel", que son específicos para el suelo pélvico. Lo ideal es hacerlos bajo la coordinación de un fisioterapeuta, aunque se pueden aprender con instrucciones y practicarlos individualmente. "En algunos casos, en los que hay atrofia muscular o la paciente no es capaz de reconocer y contraer los músculos concretos necesarios, se puede utilizar la electroestimulación. Existe un tipo sobre el nervio tibial, a nivel del tobillo, muy útil para la incontinencia urinaria de urgencia", detalla el doctor.

Mejor antes del embarazo

El especialista también recalca que lo ideal sería que los ejercicios de suelo pélvico se hicieran siempre antes del embarazo, ya que no son recomendables a partir del segundo trimestre ni en los tres meses posteriores al parto, cuando todavía los músculos están flácidos por el flujo de las hormonas.

El parto, siempre bajo atención obstétrica

Otro de los factores que influyen en esta patología es la manera en que se desarrolla el parto. En primer lugar, es deseable evitar partos prolongados, traumáticos o que obliguen al uso de instrumentación innecesaria. Pero, demás, el doctor pone especial insistencia en que "son totalmente desaconsejables las tendencias a lo que se viene llamando "parto natural", sin intervención obstétrica. De hecho, este tipo de partos, que tanto se daban antiguamente en España, son precisamente los que han provocado que hoy en día nos encontremos con esas cifras elevadas de incontinencia urinaria y prolapsos cuando las mujeres llegan a cierta edad".

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