Aunque lo conocemos como alergia primaveral, en realidad empieza antes. De hecho, hace ya unas semanas que estamos notando esos síntomas que nos resultan tan familiares: estornudos, picor de nariz y ojos, asma y otros que ya dependen de cada persona y cada caso.

La doctora Ana Pérez Montero, jefa del servicio de Alergología del Hospital Universitario Quirónsalud MadridEste enlace se abrirá en una ventana nueva, nos explica en qué consiste la alergia desde el punto de vista médico. "La alergia es una reacción anómala del organismo cuando entra en contacto con determinadas sustancias provenientes del exterior, denominadas alérgenos. Y uno de los principales alérgenos son los pólenes. En España, ellos son los responsables del 57% de las consultas de rinoconjuntivitis alérgicas y el 34% de las visitas por asma bronquial".

Los niveles de polen según la zona y el clima

Si bien los meses de más polinización son mayo y junio, la época varía según las plantas y características de cada región: es más tardía cuanto más al norte y a mayor latitud, en las zonas costeras es más prolongada pero también más suave y en el interior es más corta pero intensa. Por otro lado, la meteorología también hace que varíen los niveles de polen: suben los días soleados y ventosos, y disminuyen los días de lluvia. Sin embargo, un invierno lluvioso predispone a una mayor concentración de polen en primavera.

Qué pólenes producen más alergia

La especialista nos comenta que las gramíneas son la causa más frecuente de reacción alérgica en nuestro país y en todo el mundo, tanto por su capacidad alergénica como por su extensa distribución. La segunda es el olivo, que en determinadas zonas como Andalucía pasa a un primer lugar. En ambos casos, los meses de polinización son mayo y junio, y por eso son estos los que están considerados de mayor riesgo para los alérgicos.

Pero precisamente ahora, en los meses de invierno, también aparecen muchos casos de alergia debida a los cipreses y las arizónicas, que polinizan de enero a marzo. Estas plantas están presentes en las grandes ciudades, en forma de seto, ya que son las que se suelen emplear en las calles, urbanizaciones y parques. De hecho, se han convertido en un elemento de decoración urbana, y adornan tanto aceras como zonas verdes.

Los medidores de polen, muy útiles

La doctora destaca la utilidad de los recuentos de pólenes que muchos medios de comunicación facilitan, o que se pueden consultar directamente en la página de la Sociedad de Alergología e Inmunología ClínicaEste enlace se abrirá en una ventana nueva. "Pueden servir para saber cuándo debe iniciar y finalizar su tratamiento sintomático un paciente, y para que el alergólogo relacione los síntomas del paciente con la concentración de polen de ese momento", comenta la especialista. Esto además es importante para instaurar una vacuna adecuada a cada persona.

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