En muchos casos el parto ocasiona en la mujer diversas patologías, que pueden ser más leves, como la amplitud vaginal sintomática -que provoca una disminución del placer sexual durante las relaciones- o los desgarros del perineo, o cuestiones más severas, como la incontinencia urinaria o el prolapso genital.

Y es que la incontinencia es un problema al que se enfrentan muchas más mujeres de las que pensamos. Efectivamente, sigue siendo un asunto delicado de tratar, fundamentalmente debido a la dificultad para expresarlo que sienten las personas que lo sufren. Pese a que se ha avanzado mucho en este terreno, la incontinencia permanece oculta en numerosos casos. Un estudio muestra que entre un 50 y un 60% de las mujeres que acuden a la consulta a realizarse un rejuvenecimiento vaginal sufren problemas de este tipo. Solo en España, más de la mitad de las mujeres que han dado a luz de forma natural sufren a lo largo de su vida esta patología.

Cirugía genital femenina con laser

Todos estos problemas pueden tener solución mediante una intervención quirúrgica. Aunque ya se viene haciendo desde hace años, recientemente ha surgido una novedosa metodología que introduce el láser como herramienta de intervención, lo que supone un gran a vance con numerosas ventajas. La doctora María Luisa Cañete Palomo, jefa del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Quirónsalud Tres CulturasEste enlace se abrirá en una ventana nueva, nos lo explica así: "La principal ventaja que aporta el láser para la especialidad es la rapidez de la intervención, ya sea en quirófano o directamente en la consulta". Esta posibilidad de emplearlo en consulta permite a los ginecólogos realizar procedimientos ambulatorios sin cirugía para tratar casos como el tensado vaginal o algunos casos de corrección de incontinencia urinaria. En el caso de la incontinencia urinaria grave, por ejemplo, la técnica por láser permite su corrección mediante una cirugía cuya intervención se estima entre 4 y 12 minutos como máximo.

Además, el empleo del láser ayuda a intervenir de forma más rápida y mínimamente invasiva, ya que permite realizar un corte controlado más limpio y superficial con potencia regulable, aportando mayor seguridad en los trazos.

Por otro lado, la Cirugía Íntima Femenina Asistida, como así se llama, se ha convertido en los últimos cinco años en la intervención más demandada en el campo estético. Y es que la reparación funcional puede venir asociada a una reparación estética, para que la mujer pueda volver a sentir, en la medida de lo posible, su vagina como era previa a los partos vaginales.

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