La sudoración, que no es más que un recurso empleado por nuestro organismo para mantenerse fresco, puede llegar a convertirse en un problema para ciertas personas que la sufren en exceso. Sudar es algo natural que ocurre cuando las temperaturas son más altas, cuando practicamos ejercicio de manera intensa o en ciertas situaciones que nos hacen sentir incómodos, nerviosos o con miedo. Sin embargo, cuando el exceso de sudor se vuelve constante e incontrolable puede suponer una verdadera tortura, tanto física como emocional.

Causas del sudor excesivo

La hiperhidrosis es una afección poco conocida que afecta alrededor del 3% de la población y consiste en un exceso de sudoración producido de forma espontánea, sin necesidad de ser causada por las altas temperaturas o situaciones concretas de tensión o estrés. A pesar de que no supone un problema grave para la salud, sí tiene consecuencias en la vida social, laboral y personal de quienes la padecen y, muchas veces, estas personas se ven obligadas a modificar ciertas rutinas de su día a día para intentar controlar y minimizar sus efectos.

Consecuencias de la hiperhidrosis

El exceso de sudoración puede generar:

  • Modificación de las costumbres (hábitos, deporte, ropa, etc.)
  • Malestar e incomodidad
  • Baja autoestima y problemas para establecer relaciones sociales
  • Ampollas o maceraciones en la piel
  • Infecciones secundarias
  • Impedimento o dificultades para realizar ciertas actividades

¿Se puede tratar la hipersudoración?

Toxina botulínica para tratar la sudoración excesivaToxina botulínica para tratar la sudoración excesiva

En caso de que la enfermedad se presente de forma leve, los expertos suelen recomendar algún tipo de fármaco o antitranspirante que ayude a corregir o minimizar sus efectos. En los casos más graves, se puede optar por la cirugía para acabar con la sudoración excesiva, pero esta opción supone más riesgos, ya que implica tener que realizar una intervención quirúrgica.

Como alternativa al quirófano, existe un tratamiento que resulta efectivo y permite mejorar su calidad de vida: la toxina botulínica o botox. La doctora Marta Frieyro Elicegui, jefa del Servio de dermatología del Hospital Quirónsalud Marbella, nos lo describe así: "se trata de un tratamiento eficaz y seguro que puede elevar la calidad de vida de los pacientes y evitar terapéuticas más agresivas, como la sipatectomía o la cirugía local".

¿En qué consiste el tratamiento?

La toxina botulínica o botox es una potente neurotoxina que, mediante un mecanismo de bloqueo de liberación de acetilcolina, resulta efectiva para reducir la producción de sudor. La Dra. Frieyro comenta que "su efecto terapéutico principal deriva de su acción sobre la unión neuromuscular, ya que causa parálisis y relajación de los músculos en los que se inyecta".

La experta nos explica que el tratamiento "se aplica mediante microinyecciones en la zona afectada, dura alrededor de 20 minutos y puede realizarse en la consulta del dermatólogo". Una de las principales ventajas es que los resultados son visibles a los pocos días del tratamiento, pero su efecto es temporal, por lo que es aconsejable repetirlo cada 6 o 9 meses para preservar sus efectos.

¿Cuándo está indicado el botox para la hipersudoración?

Este procedimiento está especialmente indicado para eliminar la hiperhidrosis de las axilas, las palmas de las manos y las plantas de los pies. "En el caso de las manos, suele ser necesario realizar un bloqueo anestésico a nivel de los nervios de la muñeca, pero en las axilas no suele ser necesaria anestesia previa, por lo que el paciente puede hacer vida normal después del tratamiento", explica la doctora.

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