La epidemiología nos indica que una de cada dos personas nacidas hoy tendrá un cáncer a lo largo de su vida, y que la incidencia del cáncer sigue aumentando. Sin embargo, la mortalidad está disminuyendo en la mayoría de los tumores gracias a los avances en el tratamiento y también a las medidas de prevención y diagnóstico precoz.

Nuestras costumbres y estilo de vida influyen de tal manera en el riesgo de cáncer que la Sociedad Española de Oncología MédicaEste enlace se abrirá en una ventana nueva está de acuerdo en que mejorando los hábitos, evitando el tabaco, los rayos ultravioleta, el sobrepeso y la obesidad, logramos rebajar sustancialmente este riesgo.

No existen alimentos que de por sí sean anticancerígenos ni dietas milagrosas que lo curen. Pero una dieta equilibrada puede ser el granito de arena a nuestro alcance para disminuir las probabilidades de sufrir un cáncer.