Todos hemos oído hablar de este fenómeno, pero, ¿sabemos realmente qué es?

En qué consiste el síndrome de miembro fantasma

Se trata de un cuadro de sensaciones, dolor, picor, disestesias, sensación térmica, que sienten algunas personas en un miembro amputado, que persiste pese a no tenerlo. Realmente varía mucho dependiendo de los casos, pero lo cierto es que casi dos tercios de las personas amputadas dicen sentir este tipo de percepciones.

El doctor Alfonso Vidal Marcos, coordinador de la Unidad del Dolor y jefe del servicio de Anestesiología del Hospital Quirónsalud SurEste enlace se abrirá en una ventana nueva, nos explica que "el dolor es tan intenso y la sensación se hace tan insoportable que muchos de los pacientes piensan en el suicidio ante la terrible experiencia".

Causas biológicas del síndrome

Antes se pensaba que la patología radicaba en los nervios periféricos del miembro amputado, por lo que los tratamientos iban encaminados a paliar la zona, y se tomaban medidas periféricas sobre nervios o muñones, que incluían cirugías y no resultaban eficaces. Sin embargo, ahora sabemos que "su fisiología se basa en la persistencia de áreas cerebrales dedicadas a ese miembro que no reciben respuesta del mismo y generan una descarga espontánea que contamina otras percepciones y se cronifica", tal como nos describe el especialista. "El problema depende de la plasticidad neuronal y la solución debe plantearse en estos términos", añade.

Síndrome de miembro fantasma

Para familiarizarnos más con el tipo de sensaciones que pueden presentarse, el doctor nos narra diversos ejemplos, como el de los excombatientes de la batalla de Gettysburg, que ya presentaban lo que entonces se denominó "fantasmas sensoriales".

Condicionamiento sensorial con espejos

Actualmente, se utiliza una metodología enfocada a que los pacientes recondicionen el cerebro mediante un juego de espejos.

El doctor Vidal nos lo explica así: "Los pacientes ponen a un lado su miembro normal y en el espejo ven el reflejo del miembro existente como si fuera el miembro perdido, como si hubiera vuelto, entonces les pide que piensen que ordenan un movimiento a su miembro desaparecido y que ejecuten lo mismo en su miembro sano".

Un caso real de mejora del síndrome

El especialista nos describe el caso de una paciente que, tras haber sufrido la amputación del brazo derecho y haber padecido el síndrome de miembro fantasma de forma persistente, había pasado por múltiples operaciones reconstructivas que no habían conseguido solucionar el problema.

Fue entonces cuando acudió a la Unidad del Dolor, donde gracias al tratamiento con analgésicos y la terapia de condicionamiento sensorial con espejos se consiguió que el dolor desapareciera y, aunque la sensación no ha desaparecido del todo, se mejoró notablemente su calidad de vida y su autoestima.

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